Ernst Lingteringen.

Semana Sostenible: ¿Cuál es el papel de los reportes GRI?

Ernst Ligteringen: El GRI es un factor en un viaje que estamos haciendo todos en conjunto. En 1997 se identificaron los reportes de sostenibilidad, se crearon los principios y los indicadores y se generó un lenguaje mundial. Desde ese punto hemos ido evolucionando hasta una cuarta versión de los lineamientos, G4, que buscan ser lo más integral posible.

Semana Sostenible: ¿Cómo confluyen la profundización y la precisión frente a las necesidades y los deseos de los grupos de interés, y la estrategia y las necesidades de la compañía en la matriz de materialidad?

E.L.: El G4 se enfoca en que la sostenibilidad se entienda como un tema estratégico de la empresa. Para lograrlo hay que definir las perspectivas de las partes interesadas, los temas que influyen desde el entorno de la empresa y las claves de la perspectiva de la estrategia. Si estos puntos no están claros, los reportes resultan en lluvias de datos incoherentes. Otro efecto importante que tiene el G4 es que ya no se trata de un análisis que un equipo especializado hace de manera independiente, sino de recurrir necesariamente al liderazgo de la empresa. Muchas compañías tienen perspectivas complejas en el plano estratégico que requieren análisis, toma de decisiones y muchos trade offs. Es mejor que las empresas cuenten su propia versión a sus inversionistas y grupos de interés. Si no, otros lo van a hacer por ellos. 

Semana Sostenible: ¿Estamos dándoles valor a los recursos naturales y a los rendimientos de los costos y beneficios sociales en los estados financieros?

E.L.: La respuesta técnica, en este momento, es que mientras sea material para la empresa, sí. Si no, no. Por eso la estandarización de la información es importante, para que se pueda integrar la información de sostenibilidad. La otra dimensión necesaria es la de facilitar la medición y la valorización. Hay otras iniciativas de vanguardia donde empresas y organizaciones están mirando cómo se puede dar un valor monetario a un impacto o a un recurso. La idea es linda, pero hacerlo es difícil.

Semana Sostenible: ¿Por qué nos tomó tantos años como sociedad tasarles un valor a los recursos naturales e integrarlos dentro del mercado?

E.L: Nuestro mercado tiene una falla. Es ciego a largo plazo y está completamente organizado para maximizar el retorno financiero a corto plazo. Para cambiarlo hay que actuar colectivamente, observando las dinámicas de un mercado libre que en principio nos ha generado mucho beneficio, pero que hace difícil avanzar en políticas de interés común. Estamos viendo que cada vez más hay más autoridades reguladoras, tanto públicas como privadas, que buscan la manera de encontrar más transparencia en el mercado. Hay empresas que ya están viendo beneficios en esto. Hay más o menos 5.000 empresas en el mundo que están reportando, entre ellas las más grandes, pero hay más de 80.000 multinacionales en el mundo, muchas más pymes y cadenas de abastecimiento. En ese sentido, funcionan las políticas que dicen a los empresarios que deben tomar los reportes en serio y si no lo hacen, deben explicar  por qué.

Semana Sostenible: ¿Cómo han adoptado el GRI las entidades gubernamentales? En Colombia, por ejemplo, el gasto público está por el orden del 30 por ciento del PIB.

E.L: Es un tema clave: las compras públicas, que representan en promedio el 16 o el 17 por ciento de la economía mundial. Algunos casos de éxito son el servicio de correo de Estados Unidos, los ministerios de Holanda y Suecia, en donde es ley desde hace cinco o seis años que todas las empresas estatales reporten. El Gobierno tiene varias razones para hacerlo: dar ejemplo y generar credibilidad. Pero es verdad que estos casos no son comunes. Creo que es importante que en el nivel de gobierno de municipalidad y de las ciudades se adopte este mecanismo porque las relaciones entre estos y los ciudadanos son cercanas. En este plano se toman decisiones que afectan las perspectivas y la calidad de vida de los ciudadanos. Las ciudades compiten por recursos, por la presencia y por el desempeño de las empresas y ya están reportando como Montreal, Vancouver, Barcelona y Ámsterdam.

Semana Sostenible: ¿Cómo asegurarnos que la elaboración del reporte no se quede en la gerencia de responsabilidad social y que su comunicación sea más efectiva?

E.L.: Eso solo podemos hacerlo a través del diseño de la herramienta, que es el G4, y con equipos de comunicación conectados tanto con la cúpula como con las partes estratégicas de la empresa y las partes interesadas externas. Si no lo hacen, no están aplicando el GRI y no van a descubrir todo el beneficio. El GRI no se trata del reporte, sino de su uso.

Semana Sostenible: ¿Las empresas deben exigirse comunicar de manera diferente y que el proceso no pare una vez que sale el informe para las mismas personas, sino dividirlos en categorías para todos los stakeholders?

E.L.: No es una cuestión de hacer lo uno o lo otro. La primera pregunta que deben hacerse las compañías es a quién le están escribiendo este informe. Es sorprendente que la mayoría no sepa y que por esa razón no sean efectivos. Luego se sorprenden porque no hay nadie que se interese.

Semana Sostenible: ¿Estamos muy lejos del consumo masivo responsable?

E.L.: Sí, pero está creciendo. Todavía tenemos un mercado que no da valor a los recursos sociales y naturales porque cree que son infinitos. Lo mismo pasa con el consumidor.

Semana Sostenible: ¿Tiene algún mensaje para los empresarios colombianos?

E.L.: El GRI no es una organización separada del resto del mundo. Es una red única que involucra personas de todos los sectores. Gente interesada en género, en labor infantil. Todos los temas de la sociedad civil se trabajan con el GRI. El 4 de junio lanzamos en Bogotá un punto focal para Colombia y América Latina. Estamos ahí para trabajar con las empresas, las organizaciones sociales y el Gobierno, para que todos puedan sacar el mayor beneficio de la transparencia. 

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