Cuando Emma Watson pronunció su reciente y publicitado discurso sobre el feminismo dijo algo que me parece fundamental y que muchas mujeres, ensimismadas en la lucha de géneros, han olvidado: la igualdad, el feminismo verdadero necesita a los hombres. 

Desde hace un par de meses en el Congreso de la República se ha venido adelantando la discusión para la creación de un nuevo tipo penal llamado feminicidio, es decir, el delito de matar a una mujer por el hecho de ser mujer. Materializar en el Código Penal este asunto cobra relevancia si se tiene en cuenta que 657 mujeres han fallecido a causa de muertes violentas en el país en lo corrido de 2014, de acuerdo con el último informe entregado por Medicina Legal. No obstante, esto es solo muertes violentas, ¿Quién sabe cuántas mujeres sufren violencia sexual, emocional y demás tipo de vejámenes en Colombia?

La creación de este delito en diferentes países de la región como Chile, Costa Rica, México y Perú es una realidad y una de las recomendaciones de Naciones Unidas para proteger a la mujer y avanzar en el tema de no discriminación. De hecho la congresista, María Fernanda Cabal, ponente del proyecto de ley, dio concepto positivo, ya que el feminicidio es un camino hacia el reconocimiento de la mujer como víctima de los dogmas machistas que persisten en la sociedad colombiana.

Aunque no me considero una feminista en el sentido peyorativo de la palabra, debo confesar que este proyecto de ley me abre dudas con respecto a lo que considero como igualdad. Ojo, no soy abogada de profesión pero al leer la iniciativa legislativa me dejó varias preguntas e inquietudes, ya que le abriría la puerta a la creación de delitos como “infanticidio”, “Indigenacidio”, “Afrocidio”, en otras palabras a que se creen tipos penales dependiendo de la población y las condiciones de dicha población. Igualmente, el proyecto de ley consagra muchas condiciones para que se pueda pasar de un homicidio a feminicidio. Por ejemplo, que haya antecedentes de maltrato físico, verbal, sexual, lo cual se me hace complejo teniendo en cuenta que las colombianas por la razón que sea no suelen denunciar, tan solo el 8 por ciento lo hace. Así que al final se ponen trabas a la justicia para esclarecer si es homicidio simple o feminicidio. Un desgaste. 

En la comisión primera de Cámara donde se discutió por última vez este proyecto, este fue aplazado para hacer ajustes al texto. Vale aclarar que solo hay tres mujeres en esta célula: Clara Rojas, Angélica Lozano y María Fernanda Cabal, las cuales a pesar de estar en orillas tan diferentes, están de acuerdo en que la igualdad es un tema sin color. Esto, sin embargo, no bastó para que los demás miembros de la comisión cobraran caro el proyecto de Ley y en opinión de esta columnista, se sintieran excluidos, porque al final es la creación de un delito solo para proteger a las mujeres.

Y ahí vuelve todo al principio. Para conseguir la igualdad necesitamos a los hombres. Es imposible hacer cambios reales en una sociedad que busca la equidad de manera sectorizada, en la cual se inician batallas por grupos, y no sólo lo digo en el caso de las mujeres.

Habrá que esperar qué pasa con este proyecto en el Congreso. Mientras tanto el Código Penal sí contempla como agravante la muerte de una mujer por el hecho de ser mujer.

Con respecto al discurso del presidente, Juan Manuel Santos, en la cumbre de cambio climático solo tengo dos cosas por decir: incoherente, ya que mientras allá habla y promete inversión en el sector ambiental, el Presupuesto General de la Nación no refleja al medio ambiente como prioridad y el tema del fracking y las licencias exprés lo confirman. Segundo, parafraseando a  Leonardo DiCaprio, dejen de actuar. 

*Periodista

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