El cambio climático se manifiesta de diversas maneras. A nivel local y comunitario los efectos tienden a ser progresivos o esporádicos y más intensos. Es tan lento o tan rápido que no hay tiempo de reflexión. La adaptación a estas nuevas condiciones surge casi de manera natural, al menos aquellas que podemos controlar en nuestro entorno familiar. Sin embargo, capturar y analizar los sutiles cambios que nosotros, o los vecinos, estamos incorporando en nuestros hábitos, puede convertirse en una oportunidad de emprendimiento o un punto de entrada para diseñar nuevas soluciones desde lo público.

En Venecia, Italia, los efectos del cambio climático no se han hecho esperar. El flujo de agua en sus canales ha incrementado a niveles nunca antes vistos y las edificaciones no están construidas para lidiar con esto. Mientras que la Alcaldía prepara una mega-obra para enfrentar este problema, los venecianos han implementado una serie de curiosas tácticas. Un librero que opera en el primer piso de un edificio, ha puesto una grande porción de sus libros sobre antiguas bañeras distribuidas por su negocio. Cuando el agua sube, los libros no se mojarán. También, algunos hogares han añadido una lámina gruesa de hierro a sus puertas exteriores para tapar cualquier orificio que pueda dar paso al agua.

Por su parte, en la zona costera de Bangladesh (Asia), los campesinos han perdido sus cosechas de arroz por el incremento de inundaciones y el aumento de la salinidad del agua; el agua fresca disponible se está mezclando con el agua marina. Como consecuencia, muchas familias han cambiado de negocio y ahora tienen granjas de camarones. Hoy la industria camaronera ha adquirido una importancia primordial en su economía nacional. Así mismo, los bangladeshís se han dado cuenta que es mejor tener patos que gallinas y pollos. Cuando el agua sube, las gallinas se ahogan pero los patos saben nadar.

Ejemplos de ingenio hay muchos en Colombia. Sin embargo, alrededor del clima cambiante hemos visto primordialmente la parte catastrófica. Para aquellos con un espíritu emprendedor, existe una fuente extensa de soluciones ingeniosas y de bajo costo que pueden ser transformadas y replicables en otras geografías. Póngale atención a su entorno porque nuestros hábitos ya están cambiando. El cambio climático también se combate con creatividad.

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