Ahora que pasó la euforia mediática sobre la “salida” de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre cambio climático que anunció con gran pompa la Casa Blanca hace un par de semanas, podemos hacer un balance sobre las consecuencias del discurso del presidente norteamericano: tras la desazón  del primer impacto, nos queda agradecerle al mandatario por haberle hecho la más eficaz ola de publicidad global al Acuerdo de París.

Hay motivos de preocupación, sin duda. Es cierto que el incumplimiento por parte de Estados Unidos a nivel federal de sus compromisos pone en aprietos al resto del mundo ante la posibilidad de alcanzar los objetivos del Acuerdo. De hecho, las decisiones de la actual administración republicana de desmantelar el ‘Clean Power Plan’ -la regulación federal sobre energía y medio ambiente de la era Obama – será el mayor obstáculo a superar. Algunos estados recalcitrantes de la federación norteamericana ya intentan hacer promesas vacías sobre la reanimación de la economía del carbón que se encuentra en estado terminal y sin retorno. Por otro lado, varios países en desarrollo se muestran inquietos, y con razón, con el bajonazo de recursos que se esperaba fluyeran a través de fondos multilaterales y de la cooperación bilateral para temas climáticos.

Sin embargo, sobre todo hay motivos de esperanza. Lo cierto es que la avalancha de apoyo al Acuerdo de París que se desencadenó tras el anuncio fue un impulso sin precedentes. A nivel doméstico en Estados Unidos, la reacción no se hizo esperar. Por un lado, varios empresarios que habían colaborado con el gobierno, entre ellos Elon Musk el CEO de Tesla, y Bob Iger, CEO de Disney, manifestaron su desacuerdo y se retiraron de los consejos asesores de Trump. En una carta abierta a la comunidad internacional líderes de más de 2000 ciudades, estados, universidades y empresas, representando a 120 millones de ciudadanos norteamericanos, y $6,2 trillones de la economía de ese país, declararon que “continuarán asegurando que Estados Unidos sea un líder global en reducir emisiones de gases de efecto invernadero”. Se creó además la “Alianza Climática de Estados Unidos”, una iniciativa que une a 13 gobernadores tanto demócratas como republicanos en torno a los objetivos de París. 211 alcaldes adoptaron las mismas metas para sus ciudades, y otros 17 gobernadores se manifestaron públicamente en apoyo al tratado. Lo hacen porque saben que tiene sentido económico. Ya hoy, por cada empleo en la industria fósil en Estados Unidos, hay cinco empleos en el sector de las renovables, y la diferencia va en aumento.

Por otro lado, no hubo ninguna desbandada de países, como algunos predecían podría suceder tras una hipotética salida de Estados Unidos. Muy al contrario, China, el otro gigante de las emisiones globales, manifestó su total apoyo a París, y se unió a la Unión Europea en una alianza que confirma los compromisos adquiridos y el aumento de la cooperación para la implementación del Acuerdo. India ha hecho lo propio y espera superar las metas de penetración de renovables que se fijó como parte del tratado además de cancelar antiguos planes de construcción de termoeléctricas por 14 gigawatts (para tener una idea del orden de magnitud, el total de la capacidad instalada de generación eléctrica en Colombia es de 16 gigawatts). Esos son solo un par de los 125 países que oficialmente se pronunciaron tras el “papayaso” que nos dio Trump. Emmanuel Macron, sobre cuyo liderazgo comentamos recientemente, se coronó como héroe climático con su video y nueva a iniciativa: “make our planet great again”. No sólo invitó a todas las empresas, profesionales, universidades, y organizaciones en general a ir a Francia y trabajar en cambio climático, sino que además ofreció un programa de becas para científicos que quieran ir a hacer investigación en cambio climático en ese país.

Seamos francos, más que una “bravuconada” de magnitudes globales, lo que estamos viendo es a los líderes alrededor del mundo comprometidos con aprovechar la oportunidad que representa la transición a una economía limpia. No es en vano que tres de los gestores de activos más grandes del mundo, BlackRock, Vanguard y State Street hayan votado a favor de resoluciones obligando a dos de las más grandes empresas petroleras, Exxon Mobil y Occidental Petroleum, a reportar sistemáticamente sobre los impactos de sus negocios para el cambio climático. El príncipe heredero de Arabia Saudita considera que tras el 2020 su país puede dejar de depender del petróleo. Difícil ignorar señales tan evidentes de que la economía ya cambió de dirección. Se trata de un craso error económico de parte de a Casa Blanca. Le podemos agradecer a Trump, por darle un empujón histórico a la transición, y por las oportunidades económicas desperdiciadas por Estados Unidos que otros países como Colombia deberíamos saber aprovechar.

*Isabel Cavelier Adarve es co-fundadora y co-directora de Transforma, organización que busca incidir en procesos de toma de decisión públicos y privados para la promoción del desarrollo sostenible. Es asesora senior en Mission2020 para asuntos financieros. Representó a Colombia en varios procesos multilaterales sobre desarrollo sostenible y medio ambiente, incluyendo el Acuerdo de París. Autora de varios artículos y libros sobre política exterior, cambio climático, finanzas climáticas, igualdad de género y derechos humanos. 

**Sobre Antropoceno:

El planeta tierra tiene aproximadamente 4.500 millones de años. De todas las eras geológicas que se han sucedido desde entonces, el holoceno, que inició hace 11.700 de años, garantizó las condiciones perfectas para que prosperara la especie humana. Esas condiciones, sin embargo, están cambiando drásticamente desde hace 60 años. En un parpadear estamos entrando en una nueva era geológica: el “Antropoceno”, la era en que la civilización humana tiene impactos de escala planetaria, modelando toda la geología de la tierra. En este espacio compartimos opiniones e ideas relacionadas con la vida en esta nueva era de impactos planetarios.

Relacionados

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.