Se opta por dar oportunidades con garantías a los nuevos. Los jóvenes siempre han carecido de experiencia, en cualquier lugar y en todo momento, pero antes se apreciaba su energía y su pasión, las nuevas ideas y el cambio que aportaban. Parece que lo hemos olvidado. ¿Pero por qué esa generación de padres, madres y abuelos que todos los días les protege, les cobija y les paga el aperitivo, las vacaciones y la gasolina no lucha por ellos? Porque a fuerza de protegerlos y de mimarlos no les hemos puesto a prueba. Nos hemos asustado por ellos y acabamos pensando que son inmaduros.

Parafraseando al entrenador del equipo de fútbol de la selección nacional italiana, Cesare Prandelli, tras la derrota de los “Azzurri” en la final de la Eurocopa 2012, Calabresi considera que Italia no “es sólo un país viejo con ideas viejas”, sino un país “tan vinculado al mundo de ayer que pasa la mayor parte del tiempo lamentándose en lugar de mirar al futuro y al cambio”. Por eso, recuerda que la única manera de salir de la crisis es “empezar con los jóvenes, construyendo el futuro con ellos”, porque “el mundo no está cambiando: ya ha cambiado”.