*Directora Ejecutiva del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible - CCCS.

De acuerdo a la Evaluación de Desempeño Ambiental llevada a cabo por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), Colombia “sigue siendo uno de los países más desiguales del mundo y su rica biodiversidad y ecosistemas se hallan bajo una considerable presión debido a las industrias extractivas, la ganadería extensiva, el tráfico de vehículos y la urbanización”.  

Esta evaluación y sus recomendaciones, requisito para apoyar la incorporación de Colombia a la OCDE, evidencian la urgencia y las oportunidades para apostarle de manera estructural, a un desarrollo social y económico basado en la sostenibilidad.

La sostenibilidad se refiere a la relación entre dos de los sistemas más complejos de nuestro planeta: el natural y el humano. En esa medida, la construcción sostenible se enfoca principalmente en las personas y en su calidad de vida. Se trata de lograr entornos saludables que a la vez hagan un uso eficiente de los recursos y respeten el ambiente, los ecosistemas y la biodiversidad.

En los últimos cuatro años, la industria de la construcción en Colombia ha venido adoptando mejores prácticas de construcción sostenible, en gran medida producto del liderazgo que ejerce el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (CCCS) en el mercado y en estrecha colaboración con todas las entidades integrantes de nuestra red de aliados. En el segmento corporativo la aceptación ha sido muy importante, con más de 2,8 millones de metros cuadrados certificados o en proceso de certificación, lo cual ubica al país como el cuarto en América Latina luego de Brasil, México y Chile.  

Hasta ahora este auge ha sido impulsado por el sector privado y esperamos que sea un segmento masivo en un futuro cercano, bajo el liderazgo del nuevo gobierno. Desde el Consejo consideramos que el sector público debe liderar la transformación de la industria de la construcción y dar ejemplo mediante sus propias mejores prácticas de consumo responsable, operación de su infraestructura de forma eficiente y provisión de vivienda social sostenible. De igual manera, proponemos que todas las entidades estatales, así como las instituciones de salud y educación financiadas por el sector público, operen en edificaciones construidas bajo criterios de construcción sostenible.

Desde 2010 hemos insistido al gobierno en la generación de un conjunto de regulaciones e incentivos acertados y atractivos, dirigidos a toda la cadena productiva, para lograr una adopción masiva de mejores prácticas de diseño, construcción y operación de todo tipo de edificaciones.

Hay algunos avances en este sentido, y varias de nuestras propuestas fueron incluidas en el Plan Nacional de Desarrollo del presente gobierno y que se encuentran en fase final de formulación. Pero en nuestra opinión aún hace falta una visión estructural como país frente al desarrollo sostenible de nuestras ciudades, y también una expresión de compromiso decidido desde todos los niveles del estado.

En este sentido, es fundamental que se exija la inclusión de parámetros de sostenibilidad en los proyectos de la política nacional de vivienda, desde la planificación, hasta el diseño y el uso, tanto a nivel urbanístico como de la vivienda. De igual manera, para el CCCS es prioritario que desde el gobierno central se apoye a los municipios en la definición de criterios de desarrollo urbano sostenible, con el fin de consolidar urbes densas y compactas, amables, con usos mixtos, medios de transporte y dotaciones comunales adecuadas, a través de acciones de mejoramiento integral de barrios y de renovación urbana. 

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.