*Andrés Gómez V., Managing Director de FTI Consulting SC.

En la clásica y magnífica película “La vida es bella”, el protagonista Guido (Roberto Benigni) es un enamorado de los acertijos. En medio del drama cotidiano en el que vive, se la pasa jugando con sus interlocutores. En uno de esos diálogos maravillosos surge esta pregunta: “cuando dicen mi nombre no existo, quién soy”. Un acertijo cuya respuesta es igual de sutil y profunda: el silencio.

En comunicaciones, cuando las empresas, las comunidades, las organizaciones no cuentan lo que hacen, es como si aquello no existiera. Un viejo aforismo señala que si un árbol se cae en un bosque y nadie lo oye y nadie lo ve, ¿el árbol realmente se ha caído? 

Comunicar no es un tema de tener un alto o bajo perfil, sino de tener el perfil adecuado antes las audiencias de interés. Un perfil que permita comunicarse con ellas, en diálogo, para lograr los objetivos que benefician e interesan a las partes.

El silencio, por hermoso que sea, atenta contra la labor que hacen las empresas, las comunidades, las organizaciones. Atenta, porque no deja visibilizar las labores que se hacen y las repercusiones que estas tienen. No permite el diálogo y cuando no hay diálogo, el monólogo suele ser aburrido, empalagoso e incluso sospechoso. 

El Global Reporting Initiative, GRI, como parte de su metodología, señala la importancia de comunicar a las audiencias el trabajo que se hace con ellas, como parte de la rendición de cuentas, como parte de ese stakeholder engagement.

Pero no basta con comunicar por comunicar, sino que es necesario tener un mensaje estructurado y cierto, basado en hechos reales. Comunicar estratégicamente no es maquillar, sino darle peso a la conversación que sobre la realidad se ha construido.

Sócrates, el antiguo filósofo, solía decir: preocúpate en ser lo que aparentas ser, y uno añadiría, y luego enfócate en comunicarlo. 

Hablar de Responsabilidad Social Comunicativa, implica ayudarles a las partes a saber comunicar lo que están haciendo en pro del país. Implica generarle significado y significante a los aportes y a las obras; implica, además, darlas a conocer, visibilizarlas, ante otras audiencias ya sea como caso de éxito que valen la pena replicarse o para aunar esfuerzos. 

Cuántos esfuerzos no se realizan en zonas donde otras organizaciones ya están duplicando recursos pero no impacto. Cuántos esfuerzos no se dejan de hacer porque se cree que ya alguien más los está haciendo. Cuántos esfuerzos no se pierden en el olvido, porque hacen parte del silencio.

Hacer la reconciliación del país, implica hablar de ella. Implica sustentarla en hechos. Implica perder la timidez y la falsa modestia y comunicar. Esa es otra forma de ayudar al país a lograr sus transformaciones sociales. 

Si los que hacen esfuerzos por el desarrollo, la equidad y la paz, se quedan callados, la agenda mediática y la agenda propia, serán cooptadas por lo negativo. Un árbol que se cae, comunicado en manos erróneas, puede parecer un ecocidio; por el contrario, en manos de un actor de cambio, puede permitir sembrar a otro que nunca va a parar de crecer. 

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.