Al igual que otros países del mundo, Colombia también está en la onda de reducir el uso irracional de bolsas plásticas. Desde hace un par de años, en los grandes establecimientos comerciales se está cobrando un valor adicional por ellas. Y aunque la medida ha recibido críticas, lo cierto es que ha tenido un impacto positivo en la disminución del consumo de estos elementos cuya vida útil es de apenas unos minutos, pero que tardan en degradarse cientos de años.

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En ese mismo sentido va la reciente resolución de los Ministerios de Vivienda y Medio Ambiente, que establece que a partir del primero de enero de 2019 todos los distribuidores deberán empezar a entregar a los clientes que deseen adquirirlas voluntariamente en puntos de pago bolsas de tres colores: verde, azul y gris, que incluyan las siguientes leyendas de acuerdo con el tipo de color, así:

—Bolsa verde: “Deposite aquí los residuos orgánicos aprovechables”.

—Bolsa azul: “Deposite aquí los residuos aprovechables como plástico, vidrio, metales y multicapa”.

—Bolsa gris: “Deposite aquí los residuos aprovechables de papel y cartón”. 

De acuerdo con la norma, en los años siguientes se deberá garantizar el incremento en la distribución de bolsas de colores, mínimo del 2% sobre el total de bolsas distribuidas en los puntos de pago del año inmediatamente anterior, hasta alcanzar mínimo el 31%.

Según explicó el Ministerio de Ambiente a través de un comunicado, todos los distribuidores deberán reportar su meta, ya sea en los informes de avance de los programas de uso racional de bolsas plásticas o en los reportes anuales presentados a la autoridad ambiental.

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La medida tiene el objetivo de promover entre los ciudadanos la práctica de la separación en la fuente, y así mejorar las condiciones de operación de los rellenos sanitarios. Actualmente el 83% de los residuos sólidos domiciliarios que se generan van a los rellenos sanitarios y solo el 17% es recuperado por recicladores para su reincorporación al ciclo productivo. La meta del Gobierno es que a 2020 el país recicle un 20 por ciento de sus residuos hasta alcanzar el 50 por ciento en el año 2030