Una botella de plástico se demora entre 100 y 1.00 años en degradarse.

Moverse por una ciudad pagando con botellas. Algo que parecía  imposible ahora es real en el metro de Pekín, ciudad china con una población de 17. 430.000 habitantes.

Esta iniciativa, aunque en su fase inicial, augura un nuevo tipo de  movilidad en la que los pasajeros no solo ayudan a mitigar los efectos de los residuos en el medio ambiente, sino que también reciben un beneficio económico ya que se ahorran el precio del pasaje.

Cuatro máquinas han sido instaladas en el metro  en las estaciones de Jinsong y Shaoyaoju.  Por cada botella que un ciudadano introduzca en estas máquinas recibirán entre 0,5 y 0,15  dólares lo que quiere decir que con 15 botellas es posible moverse por cualquier línea del metro.

Después de ser  insertadas por los usuarios, las botellas se recogen automáticamente y luego son enviadas a una planta donde las procesan para obtener materiales reusables.

Las máquinas están causando furor en la ciudad y se espera que pronto estén también en las estaciones de buses. De ser exitoso, este modelo podría  replicarse en otros lugares del mundo como Estados Unidos, Europa y América Latina.

Este tipo de proyectos resultan  cada vez más importantes si se tienen en cuenta los beneficios del reciclaje: se disminuye el uso de energía y agua en la elaboración de nuevos productos; hay menos contaminación y se disminuye el espacio en vertederos o rellenos sanitarios.

El concepto detrás de estas campañas es el de las 3 r, que se ha vuelto una insignia para quienes abogan por el medio ambiente y por un mundo sostenible: reducir, reutilizar, reciclar.  Con estos tres pasos no solo se salvaguardan los recursos naturales del planeta sino uqe también se enseñan  hábitos de consumo saludables.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.