Ser testigo de un eclipse total de sol es una de esas experiencias que podemos vivir una o máximo dos veces en nuestras vidas. Esto porque además de ser un fenómeno que rara vez se repite muchas veces solo es visible desde ciertos lugares del mundo. Quizá por esta razón es que un grupo de personas pasó a la historia tras poder ser testigos de este fenómeno a bordo de un vuelo comercial.

La historia comienza cuando Joe Rao, parte de un grupo de astrónomos denominados “cazadores de eclipses”, pasó una inusual petición a la aerolínea Alaska Airlines. Rao hizo todos los trámites para que el vuelo 870 que cubría la ruta entre Anchorage (Alaska) y Honolulu (Hawái) se adelantara 25 minutos para coincidir con el eclipse solar del pasado 8 de marzo. Sin embargo, Joe no estaba solo, a él lo acompañaban un grupo de 12 astrónomos que también habían comprado asientos en el vuelo. (Vea: El sol también tiene su propio arcoíris)

Ante tal despliegue de logístico la aerolínea vio una oportunidad para hacerse publicidad y no dudó en aprobar el cambio de horario, incluso cambió ligeramente la ruta del vuelo para que la trayectoria permitiera a los pasajeros contemplar el eclipse por más tiempo. (Vea: El Sol, como nunca se había visto)

A continuación vea el espectacular video, una experiencia que quizás nunca se repita en muchos años:

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