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Para mantener limpios nuestros hogares empleamos a diario productos que contienen una gran cantidad de químicos nocivos para la salud. Según el médico Joseph Mercola, fundador de la primera web de salud natural, el riesgo es permanente ya que “un hogar promedio contiene de 10 a 30 litros de materiales tóxicos”. Entre ellos se encuentran productos de limpieza de cristales y baños, pesticidas y limpiadores para pisos, que según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés) contaminan el aire de la casa de 2 a 5 veces en comparación con el aire que se respira fuera del hogar.

Dentro de los efectos comprobados de estas sustancias están que los disolventes derivados del petróleo pueden generar daños permanentes en las membranas mucosas; el cloro irrita la piel, ojos y pulmones; los éteres de glicol, usados en pinturas, jabones y cosméticos, producen fatiga, aturdimiento, náuseas y posibles daños en el hígado y el riñón.

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Los peligros del blanqueador

Uno de los peligros desconocidos es que usar blanqueador junto a otro producto de limpieza puede llevar a patologías irreversiblesl. Por ejemplo, usar cloro con elementos como el alcohol genera cloroformo y ácido muriático, una sustancia que puede causar daños al sistema nervioso, pulmones, riñones, hígado y piel. También, combinar blanqueador con amoníaco produce vapores tóxicos que al ser inhalados generarán daños al sistema respiratorio. Incluso, mezclar esta sustancia con vinagre produce gases tóxicos que pueden resultar en serias quemaduras oculares y daños en los pulmones.

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Para evitar cualquier tipo de riesgo, se recomienda usar estos productos con la mayor precaución posible y hacer aseo con una ventilación adecuada del hogar, pero si usted quiere ir más allá le explicamos cómo puede mantener aseado su hogar con productos naturales sin comprometer la salud de su familia:

Desengrasante de limón

  • 250 mililitros de agua.
  • 250 mililitros de alcohol antiséptico.
  • 200 mililitros de zumo de limón.
  • 2 cucharadas soperas de bicarbonato de sodio.
  • Embudo.
  • Botella de litro vacía.

Preparación: Usando el embudo vierta el bicarbonato en la botella, luego adicione el agua lentamente para que la mezcla no reaccione de manera repentina, luego añada el alcohol de la misma manera. Finalmente cuando el bicarbonato esté disuelto agregue el jugo de limón, mezcle suavemente y quedará listo para usar.

Lava loza de limón

  • 200 mililitros de vinagre.
  • 200 mililitros de agua.
  • 2 limones.
  • 150 gramos de sal.
  • 4 cucharadas soperas de lava loza común.
  • Botella de litro vacía.
  • Embudo (opcional).

Preparación: Corte los limones en trozos pequeños (de preferencia con cascara), adicione el agua, luego el vinagre, posteriormente la sal y por último el lava loza. Hecho esto ponga la olla con los ingredientes a fuego alto hasta que hierva e inmediatamente después contabilice 10 minutos a fuego medio. Una vez retirada de la estufa, la mezcla se licua durante otros 10 minutos. Finalmente vierta todo en la botella y tendrá un lava platos 90% libre de químicos.

Limpia pisos

  • 4 litros de agua.
  • 4 cucharadas soperas de vinagre.
  • 4 cucharadas soperas de jabón líquido para piso.
  • Balde.

Preparación: En el balde deposite el agua, el vinagre y el jabón, luego revuelva y la mezcla estará lista para usar.

Limpia vidrios

  • Una taza grande.
  • 500 mililitros de agua.
  • 100 gramos de cemento blanco.
  • Una esponja.
  • Un paño absorbente.

Preparación: Remoje la esponja en el agua y retire el exceso de líquido, luego sobrepóngala en el cemento blanco dejando que se adhiera a esta. Después pase la esponja suavemente sobre el vidrio para no rayarlo y la capa blanca resultante retírela con el paño húmedo.

Aromatizante para baño

  • 25 gramos de gelatina sin sabor.
  • Esencia de su preferencia.
  • 25 gramos de sal.
  • 300 mililitros de agua.
  • Frasco de vidrio.
  • Tela de tul (velo).
  • Liga de plástico o listón.
  • Un recipiente plástico.
  • Colorante vegetal (opcional).

Preparación: Hierva el agua, luego viértala al recipiente plástico, adicione la gelatina sin sabor y revuelva para que no se generen grumos. Posteriormente agregue de 10 a 15 gotas de esencia, una gota de colorante vegetal y la sal. Embotelle la mezcla en el frasco de vidrio que se sellará con la tela de tul, y para que esta quede fija anúdela con el listón o use la liga y el aromatizante quedará listo.

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