El ministerio público alertó sobre la “insostenible situación ambiental, social y de salud pública”, que se genera en este relleno sanitario como consecuencia del inadecuado manejo de residuos y le pidió a la autoridad ambiental y a la administración municipal, la adopción de una solución definitiva que evite la ocurrencia de una emergencia sanitaria.
 
La Procuraduría advirtió que se debe dar una adecuada prestación del servicio público de aseo en condiciones de calidad, teniendo en cuenta que “en esta situación de emergencia que se vive actualmente debido a la pandemia producida por la covid-19, es cuando más se exacerban las condiciones de vulnerabilidad generadas como consecuencia del inadecuado manejo de residuos sólidos”. 
El ente de control le solicitó al director de la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor), Rafael Navi Gregorio Angarita, y al alcalde de Pamplona, Norte de Santander, Humberto Pisciotti Quintero, adoptar las decisiones necesarias para poner fin a los problemas sanitarios que representa el relleno La Cortada.
 
Según la entidad, en el lugar se presentan deficiencias de disposición final de residuos, entre ellas la presencia de vectores como caninos y gallinazos, a lo que se suman dificultades operativas ante la falta de espacio y de maquinaria para la compactación. Otro aspecto preocupante es la no entrada en funcionamiento de la planta de tratamiento de lixiviados, y la no definición del proyecto de ampliación del relleno por parte de la empresa operadora Empopamplona S.A. E.S.P. 
 
Ante esta realidad, el órgano de control le pidió a la autoridad ambiental y al mandatario local adoptar las medidas necesarias para superar las deficiencias en el relleno sanitario, y presentar un reporte sobre las decisiones adoptadas con miras a conjurar una posible emergencia.
El llamado de atención de la Procuraduría es determinante dado que en La Cortada las toneladas de basura están expuestas al aire libre con las condiciones y afectaciones de salubridad que ello representa. Recientemente el nuevo gerente de la empresa de aseo, Klaus Faber Mogollón, anunció que la prioridad es acabar con el desorden imperante en las celdas que desbordaron la capacidad y no estaban tapando o compactando debidamente con maquinaria. 

De igual forma dijo que iniciarían las adecuaciones, estabilizaciones y construcción de una nueva celda en un costado del actual sitio de disposición final con el fin de ampliar la capacidad, obra que contará con recursos de la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter), por el orden de los 2.600 millones de pesos, además del apoyo del ministerio de Medio Ambiente.