Un llamado a las autoridades de los municipios de Mosquera, Funza, Madrid, Facatativá, Chía, Soacha, Nemocón, Tausa y Sutatausa, en Cundinamarca, y Ráquira, en Boyacá, viene realizando la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) para prevenir el contagio del coronavirus. 

Y es que los altos índices de concentración de material particulado en la atmósfera que registran estas poblaciones podrían llegar a constituirse en un agravante para el desarrollo de la covid-19, tal y como lo han establecido estudios adelantados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en los que se ha demostrado que la exposición continua a altos niveles de contaminantes del aire aumenta hasta en un 30% el riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias y cardiovasculares. De igual manera, se ha logrado identificar que en ambientes con alta densidad de material particulado disperso, el tiempo de residencia de los virus en el aire suele aumentar, puesto que, aunque dicho material no transporta el virus, sí actúa como obstáculo en su proceso de dispersión. 

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"Durante el desarrollo de pandemias como el SARS en 2003, se demostró que los pacientes en regiones con niveles moderados de contaminación del aire tenían un 84% más de probabilidades de presentar síntomas graves", indicaron desde la CAR. 

A partir de los datos históricos de material particulado obtenidos por la red de calidad del aire, así como de los seguimientos y monitoreos a las actividades mineras o industriales y principales corredores viales identificados en el inventario de emisiones de la jurisdicción, la CAR Cundinamarca optó por solicitar un reforzamiento de las estrategias de prevención contra el virus en las poblaciones mencionadas, ya que pueden llegar a ser más vulnerables, pues son localidades donde existen mayores niveles de concentración de material particulado PM2.5. (tienen un diámetro de 2.5 micrómetros, es decir, 1 diezmilésimo de pulgada, aproximadamente). 


Cerca a las fábricas de cerámica y de ladrillo de Ráquira se vienen tomando muestras de la caldiad del aire por parte de la CAR. Foto: CAR Cundinamarca. 

Según esta autoridad ambiental, algunas de las estaciones de monitoreo que históricamente han presentado excedencias o episodios relacionados con este contaminante, son: Bogotá rural – Mochuelo, Soacha, Mosquera, Cajicá, Ráquira y Nemocón. Así mismo, se han tenido en cuenta municipios como Funza, Madrid, Faca, Chía, Tausa y Sutatausa, que además de la densidad de población, hacen parte de corredores industriales identificados en la jurisdicción y que, de acuerdo con los resultados de los inventarios de emisiones, cuentan con actividades industriales y flujo vehicular que generan un impacto por material particulado.

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En este aspecto es importante recalcar que la normatividad ambiental vigente señala que lo permitido son 37 y 75 microgramos de partículas por metro cúbico de PM2.5 y PM10, respectivamente, para tiempos de exposición de 24 horas.  

La corporación informó, además, que continuará con los monitoreos en los diferentes municipios del territorio para aportar a la generación de información sobre la calidad del aire que permita generar una toma de decisiones basada en argumentos científicos.