Los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, así como los yukpa que habitan en la Serranía del Perijá, dicen que no han recibido la ayuda que el gobierno prometió con el programa de un millón de mercados para personas vulnerables durante el tiempo de confinamiento.

Rogelio Mejía, gobernador Arhuaco del Magdalena y Guajira, asegura que las comunidades indígenas no tuvieron tiempo de aprovisionarse antes de la cuarentena, debido a diferentes factores como la falta de información, por lo que hoy solo se alimentan de lo que produce la tierra. Sin embargo hay otro tipo de productos que son de primera necesidad, a los que no han podido acceder. 

Dijo que el gobernador de Magdalena, Carlos Caicedo, ha venido prestando algunas ayudas, pero estas son insuficientes pues en este departamento hay 22 asentamientos y en total la población arhuaca está compuesta por 50.000 personas, a las que se adicionan los otros tres pueblos que tienen presencia en la zona: wiwas, koguis y kankuamos. En total, los indígenas de la Sierra Nevada, dijo Mejía, suman más de 110.000.

Indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta. 

El gobernador arhuaco manifestó, además, que las personas que requieren de las ayudas llenaron y acreditaron la docunentación solicitada por el gobierno para hacerse acreedores a los mercados. Esta información fue enviada al Ministerio del Interior, sin embargo, aún no reciben los aportes y la preocupación aumenta en estas poblaciones debido a la extensión del confinamiento hasta el próximo 27 de abril. 

"Tal como ha dicho la Corte, estamos destinadas a desaparecer física y culturalmente, porque el gobierno nos tiene en el olvido", manifestó Mejía, quien insistió en que de diversas formas han tratado de comunicarse con el presidente Duque; sin embargo, no han logrado este propósito. 

Con derecho de petición

Por su parte, Guillermo Cabrales gobernador encargado del resguardo Sokorpa, de la comunidad yukpa, en la Serranía del Perijá, indicó que están a la espera de que el Ministerio del Interior les de respuesta a un derecho de petición, radicado el pasado 25 de marzo, para que se tenga en cuenta a esta población, que tiene necesidades apremiantes no solo de alimentos, sino también de productos como agua, tapabocas, geles antibacteriales, alcohol y todo lo que se requiere para la prevención del coronavirus. 

Precisó que en esta área hay seis resguardos de la comunidad yukpa, ubicados en los municipios de La Paz, Agustín Codazzi y Becerril, en el Cesar, que albergan a unas 9.200 personas, de las cuales por lo menos la mitad son niños y otra buena parte adultos mayores. 

Argumentó que ante la premura de la decisión del gobierno de declarar la cuarentena, no les fue posible desplazarse a las cabeceras municipales a llevar sus productos para venderlos y de esta forma adquirir lo que necesitaban. En este momento se están alimentando con malanga, fríjol y maiz. Lo más complejo, a juicio de Cabrales es que ante la decisión del presidente Duque de prolongar nuevamente el confinamiento, la situación empezará a empeorar porque los alimentos comienzan a escasear y existe una gran preocupación por la salud de las personas más adultasy los niños.

Indígenas Yukpa de la Serranía del Perijá. Foto: Esteban Vega

Los líderes de los indígenas argumentaron que las comunidades han sido juciosas en el cumplimiento de la cuarentena, pero si la situación se agrava, seguramente ellos tendrán que salir a buscar alimento; pues no pueden sostenerse durante mucho tiempo como lo han hecho hasta ahora y esto, sin duda, puede ponerlos en riesgo. 

Entregas en La Guajira

Precisamente, el Ministerio del Interior, entidad encargada de la campaña "Colombia está contigo: un millón de familias", comenzó a llegar a las comunidades indígenas y si bien no hay certeza de cuándo llegará a Santa Marta, lo cierto es que sus voceros afirman que estos pueblos son una prioridad. Este martes hizo entrega de las ayudas a comunidades de La Guajira.

La ministra del Interior, Alicia Arango, manifestó que es necesario que los colombianos tengan un poco de paciencia, pues están siendo muy estrictos con el censo y el proceso de distribución de los mercados.