El crecimiento de la minería informal e ilegal es la principal razón del aumento de mercurio en la Amazonia. En la actualidad, peces, delfines de río y hasta poblaciones humanas amazónicas tienen presencia de este peligroso metal en sus cuerpos, en muchos casos al nivel de la intoxicación.

Aunque el mercurio existe de forma natural en la Amazonia, durante los últimos años ha habido un aumento progresivo de la presencia del metal debido a la alta demanda de oro en el planeta, que trae como consecuencia en la región el incremento acelerado de la minería informal e ilegal.

Esta clase de minería tiene en el mercurio su protagonista, ya que es usado para el proceso de amalgamiento del oro. El mercuro termina siendo transportado por los ríos y entra en los peces, delfines rosados y en los humanos porque se transporta de una especie a otra. 

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Este tipo de minería es la mayor fuente de contaminación por mercurio a nivel global, responsable del 71 por ciento de las emisiones de la región. También está detrás de las actividades de dragado y remoción de los bosques que transgrede los sedimentos y suelos que naturalmente son ricos en mercurio y lo libera a la superficie.

Una vez allí, el ciclo de esta sustancia es complejo ya que es indestructible y persiste en el medio ambiente. Se transporta por largas distancias lejos de sus puntos de emisión y tiene la capacidad de bioacumularse y biomagnificarse en los seres vivos, causando una serie de afectaciones al tejido nervioso y renal, problemas de desarrollo gestacional y puede desencadenar en otras enfermedades, que en última instancia pueden llevar a la muerte.

El informe “El Bioma Amazónico frente a la Contaminación por Mercurio: Balance de los flujos comerciales, ciencia y políticas en los países amazónicos”, elaborado por WWF y la Fundación Gaia Amazonas con el apoyo del Programa ONU para Medio Ambiente, conecta las dramáticas consecuencias que el mercurio tiene a nivel local y global. Además analiza el recorrido del metal en la Amazonia y de manera rigurosa hace una revisión de las bases de datos sobre el comercio internacional de mercurio. 

La ruta contaminante del mercurio

Aunque a nivel global las importaciones de mercurio disminuyeron de 2.600 toneladas en 2010 a 1.200 toneladas en 2015,  la realidad de los países amazónico es otra. Allí se registró un incremento del 40 por ciento en las importaciones de mercurio, pasando de 308,76 toneladas en 2008 a 431,56 en el 2015. Este metal es utilizado en actividades de minería ilegal e informal para la extracción de oro.

Según el informe, hasta el año 2015 la mayor parte de las importaciones de mercurio en los países amazónicos y el mundo llegaba procedente de la Unión Europea, sobre todo de España y Alemania, además de Estados Unidos y México.

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Ese año entró en rigor una prohibición de exportación del metal impuesta por la Unión Europea y Estados Unidos. A su vez, la firma del Convenio de Minamata también restringe las exportaciones e importaciones de ese elemento. Luego de estas restricciones, los datos del programa ONU ambiente señalan que México pasó a ser el principal proveedor de mercurio en la región, ya que en 2015 las exportaciones de ese país alcanzaron las 300 toneladas de mercurio anuales, cuyo destino eran principalmente los países de América Latina.

Por otra parte, el estudio también muestra que hay indicios de la existencia de una red transnacional de comercio de mercurio en la región Amazónica. Hasta 2015, el mercurio parecía estar cruzando de México a Perú y luego al resto de países a través del mercado emergente en países como Colombia y Bolivia. Cuando Perú dejó de importar mercurio en 2015, aumentaron significativamente las exportaciones de México a Bolivia, de 24 a 138 toneladas, lo que llevó a estimar que el excedente de mercurio en Bolivia estaría llegando vía contrabando, aunque no existen investigaciones oficiales.

Una tenebrosa huella

El informe detalla que en la Amazonia se presentan tres tipos de impactos asociados al mercurio.

Por un lado están las emisiones y liberaciones de mercurio asociadas a la minería de oro ilegal e informal, que se generan por los desechos de mercurio vertidos a suelos y cuerpos de agua.

Por otro parte, está la quema de amalgamas de oro y mercurio y finalmente la remoción de sedimentos y suelos naturalmente ricos en este metal que se hace con actividades de dragado.

La minería de oro ilegal e informal en promedio emite 838 toneladas de mercurio al año en todo el mundo según datos de la Evaluación Global de Mercurio de 2018. En América Latina estas emisiones representan el 71 por ciento del total de la región y Colombia es el país que más emite este metal por su uso en actividades de minería con un promedio de 60 toneladas por año.

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Según el informe "en promedio, 199 de las 727 toneladas de mercurio se emiten anualmente a la atmósfera desde las zonas de minería de oro ilegal e informal de los nueve países amazónicos. En otras palabras, más o menos el 27 por ciento de las emisiones globales de mercurio de la minería de oro ilegal e informal provienen de la Amazonia, lo cual representa el 78,5 por ciento del total de emisiones de toda América del Sur. En 2018 la cifra global de emisiones se actualizó (pasó de 727 a 838), pero aún se han actualizado las cifras nacionales. Si las emisiones se redujeron, es posible que la contribución de la Amazonia al total haya bajado de 27 por ciento".

El informe demuestra que el mercurio en la Amazonia es un problema multidimensional que rebasa las fronteras y requiere acciones en varios ámbitos. Dentro de la región, según el estudio, son necesarias políticas transfronterizas que apunten a reducir progresivamente el comercio de mercurio y su uso en la minería de oro.

Sin embargo, más allá de la Amazonia, entran en acción otros factores como la demanda de oro internacional. Es por eso que se debe visibilizar en los mercados internacionales el origen ilegal del oro y la contaminación por mercurio asociado a éste en la Amazonia, apuntando a establecer mecanismos de trazabilidad de origen.

Por otra parte, el estudio también identifica como importante que las autoridades de los países amazónicos aceleren la implementación del convenio de Minamata, acuerdo que regula el uso de mercurio.

Descargue el informe aquí.