Durante las recientes semanas mucho se habló del aporte de los pueblos indígenas al desarrollo del país. Además, en redes sociales se viralizó un video en el que queda reflejado el nivel de discriminación y desconocimiento de una parte de la sociedad colombiana para con estas comunidades.

Semana Sostenible habló con Emmerson Pastás miembro del pueblo indígena de los pastos, quien pertenece al resguardo Muellamues -ubicado a tres horas de Pasto (Nariño)-, para que dé su percepción de lo ocurrido en el país en la semana que la minga llegó a Bogotá.

Le puede interesar: Indígenas Nukak-Makú acorralados por la palma, coca y bandas criminales

Pastás, abogado de profesión y que está terminado la maestría de Biociencias y Derecho de la Universidad Nacional de Colombia, habla sobre el desconocimiento que la población colombiana tiene de los pueblos indígenas, de la necesidad de conocer el contexto en el que viven, del aporte al del país y del significado de desarrollo para estas comunidades.

¿Cuál cree usted que es la razón por la cual parte de los colombianos piensan que los indígenas no aportan al país?

Emmerson Pastas: Creo que el principal problema es el desconocimiento. Yo que he estado en Bogotá y en algunos espacios con instituciones públicas y ví como los mismos funcionarios desconocen el contexto de los pueblos indígenas y de otras comunidades del país, lo mismo pasa en los colegios y universidades. Una dificultad que se acopla a ese desconocimiento es que los indígenas son bien vistos en los museos, cuando las personas van a los museos se maravillan o se emocionan mirando todo el tema de los elementos indígenas que se encuentran en estos espacios y que han sido sacados de los territorios, pero realmente ese aprecio no va más allá, esas ganas de conocer las culturas y su forma de vida no va más allá.

Estando en el siglo XXI, muchas personas además de no reconocer la diversidad de culturas piensan que estos pueblos no son ‘civilizados’ ¿Por qué cree que pasa esto?

 E.P.: Respecto al pensamiento que los indígenas no somos desarrollados o civilizados, puedo decir que esto pasa por desconocimiento y por otros intereses, no piensan en el capital ambiental, no piensan en las estrategias de conservación que se están dando en estos territorios. No saben que es una chagra, no saben cómo los indígenas están en cierta medida protegiendo sus espacios, sus territorios. No conocen el contexto real de lo que es un territorio indígena desde la perspectiva de los pueblos. Este tipo de personas piensan en el bienestar desde la perspectiva de yo uso lo que la naturaleza me da, pero nunca retribuyo y nunca devuelvo a la naturaleza. 

Profundice un poco más acerca de su frase "los indígenas son bien vistos solo en los museos…"

E.P.: Según la experiencia que he tenido, las personas que van, digamos, al Museo del Oro o al Museo Nacional y ven toda la riqueza que se encuentran en los territorios dicen: "tan lindo, tan chevere esto, tan importante, es nuestra historia". Ven figuras de los pastos, de los tumacos y de otros pueblos, pero no saben que muchas de estas comunidades siguen vivas. Desconocen que, hasta el día de hoy, agradecemos al sol, a la luna y a las montañas y que muchos tenemos un pensamiento en espiral. No saben que tenemos nuestra estructura organizativa, nuestro gobierno y nuestra justicia propia. A eso me refiero cuando hago referencia que los indígenas son bien vistos en los museos, pero no se dan cuenta que en Colombia hay muchas comunidades con mucha mayor riqueza que la que se ve en las exposiciones, mucha mayor riqueza hay en los territorios.

Le sugerimos: "Los dirigentes siguen ignorando el papel ecológico y social de los indígenas"

¿Hay diferencias en la concepción de lo que es desarrollo en el país?

E.P.: El desarrollo no se entiende igual para todo el mundo. Nosotros creemos que el desarrollo, visto desde el entendimiento occidental está asociado al bienestar y, el bienestar está asociado al interés particular del ser humano de estar bien a raíz de los servicios que la naturaleza le ofrece en una sola vía. Para los pueblos indígenas, lo que se llaman desarrollo, para nosotros es el buen vivir, que es el convivir con la naturaleza. El pensamiento occidental ve al ser humano como el dueño de los ecosistemas y de su entorno y eso les da el derecho a explotarlo y a no retribuir. En el pensamiento indígena es distinto porque la mayoría de las actividades y prácticas culturales  tradicionales y ancestrales están enfocadas en retribuir lo que la naturaleza me da y a usar solo lo que necesito. 

Con esa diferencia de concepciones ¿cuál cree usted es el aporte de los pueblos indígenas a la economía y al desarrollo país?

E.P.: Cerca del 26 por ciento del territorio nacional pertenece a territorios indígenas. Aproximadamente el 89 por ciento de ese 26 es bosque y el 10 por ciento páramos, ecosistemas que están en conservación. Entonces no es gratis que estos ecosistemas estén en este estado. Muchas de las prácticas que los pueblos indígenas desarrollan en sus territorios están asociadas a conservar estos espacios naturales porque saben que estos espacios son los que les van a proveer alimento y la medicina. No todas las prácticas son perfectas eso también hay que aclararlo, pero en su mayoría son prácticas que han mantenido el estado natural de estos ecosistemas y muchas veces lo que no se valora es el capital ambiental que pueden ser el aporte que están haciendo estas comunidades. Hay una menor deforestación en estos territorios, hay protección de fuentes hídricas, un capital positivo para el país porque mantienen sus bosques en mayor grado de conservación. Si no fuese porque los resguardos indígenas han resistido o han dado las discusiones para proteger su territorio en conjunto la deforestación sería mucho más alta de lo que es y la pérdida de especies sería más alta. 

De hecho, las cifras indican que la tasa más alta de deforestación se da en baldíos o predios privados...

E.P.: Exactamente. Este tipo de actividades buscan espacios que tengan conflictos territoriales o que no tengan dueño o sean baldíos como usted menciona. Los pueblos indígenas sin estar metidos en ese sistema de violencia que hay en el país han estado defendiendo sus territorios, pero no con una táctica militar ni nada de eso, sino con una estrategia de conservación de los espacios para proveer de alimentos a sus comunidades. Después del proceso de paz cuando las antiguas Farc desalojaron algunos territorios y se esperaba la presencia del Estado, pero se está viendo es que muchos otros grupos llegaron a ocupar esos espacios y a tratar de reducir la presencia de pueblos indígenas para tener mayor dominio y es un tema que mucha gente de las ciudades principales desconoce.

Le puede interesar: Cercados por la palma: plantaciones invaden territorios ancestrales

Una parte de los reclamos de la minga que llegó a Bogotá es precisamente eso, la violencia que se vive y la necesidad de protección y seguridad. ¿Piensa que eso es ignorado desde las ciudades?

E.P.: La violencia que se está dando en el país no es gratis, es una lucha territorial y los principales afectados son los que viven en estos territorios. Allí llegan grupos de toda índole y le empiezan a decir a los pueblos indígenas que necesitamos usar su territorio, necesitamos que se vayan del territorio porque es estratégico. Y esto es un tema que ha sido estudiado por Naciones Unidas, por los observadores en el marco del proceso de paz, pero el resto del país lo desconoce, las ciudades principales lo desconocen.  Y ahí es donde empiezan a estigmatizar como pasó con el tema de la minga. Empiezan a decir que la minga está infiltrada y no hay ningún tipo de infiltración. Lo que pasa es que cuando uno vive el conflicto al lado de la casa por así decirlo, ahí es donde uno entiende que la vida de uno está en riesgo, que la vida de su comunidad está en riesgo. Eso es lo que los compañeros del Cauca especialmente y parte de Nariño están viviendo a diario. Y los compañeros de Cauca y Nariño y otras comunidades están defendiendo su territorio, están defendiendo sus ecosistemas. Esa es una preocupación fuerte y ese aporte de conservar los ecosistemas no ha sido visto, sino que empiezan a tildar que los indígenas son terratenientes que tienen no sé cuántos millones de fincas.

¿Por qué cree que se quiere enviar el mensaje de que los indígenas son terratenientes?

E.P.: Retomando la primera intervención es por el desconocimiento, por no querer averiguar más allá y no querer estudiar el contexto territorial, cultural e histórico del país. El segundo elemento es el interés económico que existe de muchos sectores, de grandes empresas e industrias que quieren tratar de tener la mayor cantidad de tierras para distintos fines y ese segundo factor es el que más daño le ha hecho al país y además tiene un trasfondo político que, sin decir nombres particulares, empiezan a echarle la culpa a los pueblos indígenas de no poder entrar a lo que se considera es un país desarrollado. Hay casos donde los pueblos indígenas están totalmente embotellados, no pueden moverse por ningún lado. Por un lado, está la petrolera, por otro lado, los terratenientes, por un lado un grupo armado de tal bando y por el otro lado un grupo armado de otro bando, ese tipo de situaciones son reales. Dicen que los pueblos indígenas tienen gran cantidad de tierras, pero no conocen que en el Cauca hay grandes tierras, pero la mayoría de esas tierras están en zonas altas, en zonas de conservación. Nuestro resguardo por ejemplo tiene aproximadamente cerca de 4.000 hectáreas, pero de esas 4.000, el 60 por ciento es páramo y nosotros sabemos la importancia del páramo más allá de la Ley de páramos, más allá de la delimitación, sabemos que el páramo es el que provee agua. Entonces nadie en sus cinco sentidos va a decir voy acabar con la fuente de agua.

Le puede interesar: Opinión | Respeto por la minga

¿Cree que esos mensajes tienen una intención?, ¿una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad?

E.P.: Me atrevería decir desde mi perspectiva y forma de pensar que sí. Hay una ignorancia de lo que pasa en términos de violencia y narcotráfico en el país, perdón, pero es una ignorancia abismal lo que desconocen las ciudades. Cuando se dice que los indígenas somos guerrilleros, somos ignorantes, somos brutos o somos terratenientes que estamos explotando y robando eso puede tener una intencionalidad y comienza a convencer y la gente empieza a creer que eso es así y no va mucho más allá. Es un llamado que se tiene que hacer al sistema educativo y a los jóvenes. Sería importantísimo que se dejara de pensar que son únicos y pensar más allá y estudiar las culturas indígenas en Colombia y estudiar los fenómenos que han atacado históricamente a las culturas indígenas en Colombia. 

Otra de las frases repetidas es que los pueblos indígenas viven del Estado...

E.P.: El Estado colombiano como Estado Social de Derecho debe garantizar el bienestar para toda la población, de los municipios, departamentos y entidades territoriales de carácter especial. Todos reciben recursos del Estado porque así está establecido y así debe ser. Pero hay mucha gente que estigmatiza y dice qué porque los resguardos indígenas reciben recursos, pero acaso las alcaldías o las gobernaciones no los reciben, claro que lo reciben. Entonces por qué estigmatizar a los resguardos indígenas o a los consejos comunitarios. Presumen que no son personas preparadas, presumen que no pueden administrar los recursos, presumen que se los pueden estar robando, cuando en muchas alcaldías sucede eso y en las gobernaciones también e incluso en el Gobierno Nacional, entonces ese tipo de claridades son importantes tenerlas en cuenta.

Los resguardos indígenas tienen una estructura organizativa importante que también es desconocida por muchos e incluso por los mismos funcionarios del Estado. Los pueblos indígenas tienen su vida y sus planes de vida están enmarcados en cuatro elementos principales: el territorio, la educación, el sistema organizativo propio y toda la estructura cosmogónica de los pueblos. Todo lo que tiene que ver con esos cuatro elementos se desarrollan en los territorios indígenas y dentro de ese plan de vida está todo lo que tienen que ver con las prácticas propias y economía circular que se desarrolla en los pueblos indígenas. Es importante invitar a toda Colombia a conocer su memoria histórica y ecológica, la de nuestros territorios indígenas y que el Estado proteja los derechos colectivos.

A pesar de tener su propia estructura social, política y económica, muchos pueblos indígenas también trabajan en desarrollos de economías verdes ¿Qué opina de eso?

E.P.: Acá quiero tocar un tema que ha sido abordado en muchas partes del mundo, pero que en Colombia a veces la discusión se va por donde no es. Muchos pueblos indígenas trabajan diferentes productos, algunos relacionados con la hoja de coca, pero esto no tiene nada que ver con el narcotráfico. Hay bebidas energizantes, pomadas, hojas secas y muchos más productos. El narcotráfico hizo que se estigmatizaran muchas de las formas de vida y el uso de las plantas para mantener una economía circular. La hoja de coca tiene muchos elementos nutritivos y ayuda mucho a la salud del ser humanos, tiene muchos usos e incluso hay intereses de externos que, por lo que hemos visto, quieren trabajar con elementos relacionados con hoja de coca, de forma diferente al narcotráfico claro está. Muchos pueblos trabajan con sus frutos y demás como una forma de conseguir sustento para las necesidades de su organización sin dañar el ambiente. 

Le sugerimos: El trasfondo medioambiental de la minga indígena

Pero además hay más elementos o productos realizados por diferentes pueblos indígenas. Productos que desarrollan las comunidades a partir de sistemas propios de cultivo como las chagras que son el pan coger de los pueblos indígenas y donde tienen plantas medicinales y plantas para alimento y es su sustento diario. No se necesita efectivo, uno va a la chagra toma lo que necesita y se alimenta y punto, ¿eso no es desarrollo?, tienen los alimentos en la puerta de su casa.