Las olas de calor en los océanos y mares les están pasando factura a las diversas especies que en ellos habitan. Muchas de ellas podrían verse obligadas a huir miles de kilómetros escapando de las altas temperaturas que ya se registran en algunas zonas del mundo. 

Las investigaciones científicas apuntan a la misma dirección. Un estudio publicado en la revista Nature indica que estas olas caniculares son terribles para los ecosistemas marinos, pues causan el blanqueamiento de los corales, matan aves marinas y obligan a algunas especies, como peces, ballenas o tortugas a buscar aguas más frías, alejándolas de los lugares en donde normalmente han habitado.

Estos topes de temperatura, que muchas veces pueden durar meses e inclusive años, imponen una presión adicional a los océanos, que ya se están calentando de manera progresiva a causa del cambio climático. 

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Mientras otras investigaciones se han dedicado a estudiar el impacto de estas olas de calor en el mar en sitios estáticos, como las barreras de coral, el estudio publicado en Nature se pregunta qué distancias deben recorrer las especies marinas para encontrar una temperatura del mar "normal" para ellas.

El blanqueamiento de corales es una de las consecuencias del cambio climático. Foto: DW

Michael Jacox, investigador de la Agencia meteorológica estadounidense (NOAA), le dijo a la agencia AFP, que la investigación es importante porque permite determinar que numerosas especies marinas se trasladan muy rápido en largas distancias para encontrar un hábitat adecuado.

"No se quedan quietos en el lugar cuando el agua se calienta demasiado, pero ¿hasta dónde pueden viajar para encontrar agua más frías?", se pregunta.

Para intentar responder a este cuestionamiento, los investigadores analizaron los datos vinculados a las olas de calor marinas desde 1982 hasta 2019 y los movimientos de las especies correspondientes.

En algunas regiones, el agua más fría no está muy lejos. Pero en las zonas tropicales, donde las variaciones de temperatura del mar son muy débiles, las especies pueden necesitar desplazarse a más de 2.000 kilómetros para encontrar un hábitat adecuado a sus necesidades, según este estudio.

Cambios en la abundancia

De otra parte, un estudio publicado recientemente en la revista Current Biology, muestra los cambios que se registran en la abundancia de especies en los océanos, producto también del calentamiento del agua.

Martin Genner, profesor de ecología evolutiva en la Universidad de Bristol en Gran Bretaña, informó en su momento, que luego de analizar datos sobre los números y movimientos de más de 300 especies marinas en los últimos 100 años, identificaron varios patrones. En el extremo frío de los rangos de especies, a las plantas y animales marinos les va bien. A medida que el agua se calienta, estas especies pueden aprovechar el nuevo hábitat. Sin embargo, las especies que habitan en zonas más cálidas tratan de luchar para mantenerse. 

Algunas especies lograr adaptarse a las olas de calor, mientras otras se desplazan. Foto: Mongabay

"La distribución de las especies marinas está limitada por las bajas temperaturas hacia los polos y las altas temperaturas hacia el Ecuador", dijo la autora del estudio Louise Rutterford, investigadora de las universidades de Exeter y Bristol.

La investigación mostró que especies como el arenque atlántico y los pingüinos Adelia están disminuyendo en número a lo largo de los bordes más cálidos de sus áreas de distribución. Mientras tanto, el número de especies crece a lo largo de los bordes más fríos de sus rangos, lo que pone en evidencia.

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Los investigadores descubrieron que las especies que abundan en el lado de los polos de sus áreas de distribución generalmente se benefician del cambio climático. Desafortunadamente, muchas de ellas no pueden hacer frente a los cambios dramáticos en la temperatura del océano.

La científica manifestó que parte de la vida marina sufre debido a que no es capaz de adaptarse fácilmente para sobrevivir al calentamiento, y esto es más notable en las poblaciones más cercanas al Ecuador. "Esto es preocupante ya que tanto las abundancias crecientes como las decrecientes pueden tener efectos perjudiciales para el ecosistema en general".

Si bien algunas especies se conservan a pesar del calentamiento de las aguas oceánicas, los investigadores prevén que el cambio climático continuará alterando los ecosistemas marinos y disminuyendo la biodiversidad marina a largo plazo.