En Colombia está lloviendo menos que en años ateriores. A esa conclusión llegó el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) luego de realizar el seguimiento a las precipitaciones en el país durante el primer semestre de 2020. 

La entidad aseguró que durante los meses de enero, febrero, marzo y abril las lluvias estuvieron por debajo del promedio histórico, específicamente durante el mes de abril. Con relación a la primera temporada de lluvias que se registra en el país, el instituto señaló que se mantendrían las condiciones deficitarias, especialmente en áreas de las regiones Caribe y Andina, aunque advirtió que no se descartaba la presencia eventos fuertes y extremos en sectores de las regiones Pacifica, Amazonia, Andina y Orinoquia, en donde se han registrado mayor volúmenes. 

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"Esta temporada se inició a mediados de marzo en gran parte del centro, sur y occidente del país, y climatológicamente se extiende hasta mediados de junio. Para las regiones Caribe y Orinoquia se espera que estas condiciones de lluvias se generalicen en los siguientes días. Para la región Caribe, las lluvias mantendrán su condición de déficit. En la región de Orinoquia se espera que las precipitaciones de esta temporada se manifiesten con eventos extremos de grandes aguaceros", informó el Ideam. 

Argumento que respaldó la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) que, a través de su Red Hidrometeorológica, logró establecer que desde agosto del año anterior se viene registrando un déficit en las precipitaciones en su jurisdicción, situación que ha persistido durante este 2020, afectando - según esa entidad- considerablemente las reservas de los embalses de Tominé, Sisga y Neusa, correspondientes al agregado Norte, que abastecen a Bogotá y la sabana. 


Embalse de El Sisga. Foto: Nicolás Acevedo Ortiz/Alianza Grupo Río Bogotá

"Actualmente se encuentran en 36 por ciento de su capacidad. El de Sisga es el más crítico, debido a que registra un 30 por ciento", informó esa corporación, que recalcó que, desde abril, que es un mes típico de altas precipitaciones, hasta hoy, las lluvias han estado por debajo de lo habitual.

Según el reporte, ha llovido un 40 por ciento menos de lo que debía haber llovido en este período. Aunque la CAR descarta un racionamiento, reitera el llamado al ahorro y uso eficiente del agua, petición que también fue realizada por el Ideam, entidad que solicitó, además, aumentar los proyectos de cosecha de aguas lluvias y activar los planes de contingencia para prevenir la pérdida del recurso hídrico.

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De igual manera, el Ideam pidió monitorear quebradas o ríos, desde el nacimiento y hasta la desembocadura; fortalecer la comunicación y la educación de la comunidad, e implementar planes de acción ante las posibles disminuciones significativas en los aportes a los embalses.


Embalse de Tominé. Foto: Nicolás Acevedo Ortiz/Alianza Grupo Río Bogotá

"Se sugiere darle un manejo adecuado a la regulación de las descargas", sostuvo el instituto, que en ese sentido coincide con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), entidad que se encuentra preparando una resolución que contempla la intervención del gobierno en el mercado eléctrico. Esto, para evitar que los generadores de energía desembalsen las hidroeléctricas, ya que, al parecer, en este instante no se está almacenando agua, tal como se requeriría en esta época del año para alcanzar los niveles de embalsamiento necesarios para garantizar la confiabilidad del sistema en la temporada de seca 2020-2021. 

Si a esto se le suma que existe una alta probabilidad de que el verano sea muy fuerte entre diciembre y enero del 2021, en necesario adoptar medidas desde ya, pues según el Ministerio de Minas y Energía, en los últimos meses de este año y en los primeros del 2021 se podría presentar una fuerte sequía en el país que podría poner en riesgo el suministro de energía por la caída en los niveles de los embalses.

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Ante esa posibilidad, la CAR, junto con la empresa Emgesa y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, ha elaborado un plan que consiste en adoptar medidas técnicas rigurosas, entre las que se encuentra una operación milimétrica de las descargas para lograr que las reservas alcancen para los próximos períodos y se garantice el suministro.

La CAR espera que la temporada de lluvias que se registra entre los meses de junio y agosto en la zona oriental, sea óptima para recuperar el déficit presentado hasta ahora, y que con el uso racional del líquido se pueda recuperar la capacidad de los embalses para afrontar la próxima temporada seca prevista para principios de 2021.