Los cambios en la capa de hielo de la Antártida han hecho que la llegada de las ballenas jorobadas se anticipe un mes. Y aunque estos incidentes no son comunes en el país, sabe usted ¿qué es lo que debe hacer si se encuentra con una ballena en problemas?

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En caso de encontrarse una ballena enmallada o encallada lo más importante es informar al guardacostas, a la Dimar, a las corporaciones autónomas regionales o a Parques Nacionales Naturales. Estas entidades son las únicas autorizadas para llevar a acabo las acciones para auxiliar a estos mamíferos.

“Liberar a una ballena jorobada de una red de pesca es difícil y peligroso. Generalmente están heridas, intranquilas y no cooperan. No saben que se les quiere ayudar. Son hasta 36 toneladas intentando liberarse y para ello se requiere de la ayuda de expertos. No de un turista o de un pescador con un cuchillo en la mano y que no tienen idea de dónde o cómo cortar”, explicó Andrea Ramírez, directora de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

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Además, la directora también enfatizó que: “queremos hacer un llamado, en principio, a los pescadores artesanales e industriales para que hagan un uso apropiado de las redes de cerco, de arrastre, las agalleras, palangres y las líneas fijas o a la deriva. Estas son las principales causas de enmallamiento de las ballenas jorobadas. Y un enmallamiento para estos cetáceos significan laceraciones, infecciones, ahogamiento o muerte por física imposibilidad de alimentarse”.

Cada año las ballenas recorren 8.500 kilómetros aproximadamente desde la Antártida hasta llegar a las costas del Pacífico colombianos, en los departamentos de Nariño y Chocó, para reproducirse y tener sus crías. Este comportamiento de los cetáceos se ha convertido en un atractivo turístico y uno de los principales ejes de la economía de la costa del Pacífico colombiano.

A nivel mundial se cree que esta actividad turística genera ingresos por un billón de dólares al año en promedio. Pero los cambios en la capa de hielo han cambiado los tiempos de migración de estos mamíferos. Una investigación de Isabel Cristina Ávila Jiménez, del grupo científico de Ecología Animal de la Universidad del Valle, logró comprobar que las ballenas jorobadas están llegando casi un mes más temprano que hace 31 años.

Si desea tener más información sobre cómo auxiliar a las ballenas en caso de enmallamientos o que se encuentren encalladas el Ministerio de Ambiente realizó la Guía para la atención a varamientos de mamíferos acuáticos en Colombia.