En el sur del departamento del Magdalena, rodeado por las carmelitas e imponentes aguas de los ríos Magdalena y Cesar y los cuerpos lagunares de la ciénaga de Zapatosa, está el pueblo que inspiró a José Barros a componer La Piragua, una cumbia en son de poesía conocida como una de las joyas musicales más importantes de Colombia, al igual que El Pescador, un nostálgico homenaje a la población anfibia que hablaba con la luna.

Se trata de El Banco, un municipio caribeño de 81.600 hectáreas conformado por 21 corregimientos y que en el pasado fue uno de los sitios más fructíferos de la región. Casi que a diario, al puerto del pueblo llegaban centenares de barcos impulsados a vapor para desembarcar alimentos y mercancías, productos que luego eran transportados a otros lugares de la costa.

Con la desaparición de la navegabilidad por el río Grande de la Magdalena, el viejo puerto, como es conocido el terruño donde nació el maestro Barros, la pobreza se fue apoderando del lugar. Hoy en día, de las 65.000 personas que allí habitan, 85 por ciento trabaja de manera informal, es decir que cerca de 55.200 banqueños laboran como vendedores ambulantes, mototaxistas, fonderas o coteros. 

La población de El Banco no cuenta con recursos económicos para comprar comida. Foto: Jhon Barros.

La cuarentena obligatoria por la pandemia del coronavirus, que se extenderá hasta el 27 de abril, tiene a los banqueños más vulnerables aguantando hambre. Como no pueden salir de sus casas y en las calles no hay a quién ofrecerles sus productos, no cuentan con ingresos económicos para alimentar a sus familias.

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La mayoría de las familias banqueñas viven de la informalidad y contamos con cerca de 3.000 mototaxistas y 4.000 venezolanos. Ante este panorama, hemos tenido bastantes dificultades para afrontar la medida de la cuarentena, ya que gran parte de la población vive del diario, es decir rebusca su sustento en las calles”, dijo Roy García, alcalde del municipio.

Los alimentos de la plaza de mercado de El Banco han disminuído su compra. La población no tiene recursos para hacerlo. Foto: Jhon Barros.

Ayudas vitales

Antes de decretar la cuarentena, la Alcaldía de El Banco lanzó una campaña de mercados solidarios, que consistió en comprar alimentos por medio de las ayudas económicas de la comunidad que percibe ingresos fijos. Cerca de 1.200 personas vulnerables, como madres cabeza de familia, mototaxistas y vendedores ambulantes, recibieron mercados con capacidad para ocho días.

Durante el mes de marzo, García le hizo llamados a la comunidad con capacidad de ingresos para que hiciera aportes económicos por 50.000 pesos, y así comprar los alimentos en las plazas de mercado y los sitios de acopio. “Con esos aportes logramos comprar cerca de 2.000 mercados”.

Esta semana, el funcionario volvió a retar a los banqueños para que participen en la campaña. “Queremos llegar a 3.000 mercados más para solventar las necesidades básicas en materia alimentaria de las familias que viven de la informalidad. Al sol de hoy llevamos 450 mercados”.

Cerca del 85 por ciento de la población de El Banco trabaja de manera informal. Foto: Jhon Barros.

Según el mandatario, cerca de 18.000 familias informales cuentan en promedio con cuatro y seis personas por vivienda. “Algunos trabajadores de las entidades estatales donaron parte de su sueldo, dinero con el que logramos comprar entre 300 y 400 mercados, al igual que dos vacas, que fueron repartidos en los corregimientos y veredas más críticos”.

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Las cosechas de auyama, yuca, mafufo, plátano, guayaba, frijol de cabecita negra y mango, corren el riesgo de perderse por el remezón negativo en las ventas. Por eso, García decidió ayudar a los campesinos y dispuso un mercado termporal en el terminal de transportes, cerrado por la medida de la cuarentena, de donde han salido cerca de 600 raciones diarias con productos de la región, como 1.500 libras de yuca

3.000 mototaxistas recorren las calles de El Banco para ganar algún ingreso. En la cuarentena no han podido trabajar. 

Todos los mercados que hemos entregado están conformados por productos de estos campesinos y de los centros de acopio y almacenes locales, lo que nos permite ayudar a la comunidad banqueña. El mercado campesino en el terminal abastece principalmente a la población de la comuna 3, una de las más vulnerables. Estamos despulpando la yuca, auyama y mango para que no se pierda”, anota García.

El Banco está a la espera de los mercados anunciados por el gobernador del Magdalena, los cuales ayudarán a suplir las necesidades de la canasta básica de las familias que no tienen acceso a ningún beneficio nacional, como los que ofrecen Familias en Acción o los proyectos de adulto mayor. “También ayudamos a la población venezolana”.

Cuarentena crítica

Los aportes de los banqueños no serán suficientes para cubrir las necesidades de la población más damnificada durante la cuarentena. Por eso, García ahora hace un llamado a nivel nacional para que los colombianos aporten su granito de arena.

Nos pueden ayudar tanto económicamente como con mercados. Todo el dinero recolectado lo invertimos en comprar productos de la región. Pero también recibimos cualquier ayuda en especie. La Alcaldía se encargará de movilizar dichos productos”.

Las ventas ambulantes son un común denominador en las calles de El Banco, Magdalena. Foto: Jhon Barros.

Según García, con 50.000 pesos se puede montar un mercado que dure mínimo ocho días por familia. “Estamos recibiendo esos aportes económicos en la cuenta de ahorros de la gestora social de la Alcaldía (59985824708 de Bancolombia).  Las ayudas en especie las podemos recibir en nuestras instalaciones”.

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Veruschka Barros, presidenta de la Fundación Festival Nacional de la Cumbia e hija del maestro José Barros, también decidió participar en la campaña del municipio. “Amigos banqueños y colonias en Bogotá, Santa Marta, Barranquilla y en cualquier lugar del país, iniciamos una colecta masiva para ayudar a quienes hoy lo necesitan y reunir 3.000 mercados. Pueden contribuir con 50.000 pesos en la cuenta de ahorros 91624702323 de Bancolombia”. 

El Banco es conocido como el emporio de la cumbia en Colombia. Foto: Jhon Barros.

Gente en la calle

En el departamento del Magdalena se han confirmado 14 casos de contagio por coronavirus, ninguno en el municipio de El Banco. Sin embargo, a García le afana la cantidad de personas que abundan por las calles tratando de buscar algún tipo de ingreso económico.

“Aunque hemos doblado el pie de fuerza con el Ejército y la Policía a 120 efectivos, ha sido imposible contener la gente que vive de la venta informal. Además, es muy difícil controlar a la gente que hace filas en los cajeros y puntos de pago, donde no se respeta la distancia”.

Sumado a esto, a El Banco llega mucha gente de sitios como Tamalameque, El Peñón, Hatillo de Loba, Altos del Rosario, Barranco de Loba, San Martín, Chimichagua y Guamal, lo que ha aumentado el número de personas en la calle.

Muchas personas han roto la cuarentena por salir a buscar ingresos económicos o alimentos. Foto: Jhon Barros.

García apunta que es vital descongestionar las calles y que la gente no deambule por el mercado del pueblo, “pero la necesidad los lleva a eso. Seguiremos buscando ayuda para brindarles alimentos a los que no pueden comprarlos. También hacemos control a la especulación de los precios en la plaza, centros de acopio y almacenes, sitios que solo pueden estar abiertos hasta la una de la tarde”.

En los puntos de ingreso de El Banco, como las carreteras que vienen del centro del país, la de Barranquilla, Santa Marta y Valledupar y el puente Roncador, las autoridades realizan jornadas de desinfección a las personas que circulan transportando alimentos y medicamentos y a las misiones médicas.

En el caso de que el covid-19 llegue al municipio, la Alcaldía dispone de tres zonas adicionales a los dos hospitales para realizar los aislamientos: una clínica privada para 12 camas y dos hoteles para 20 camas. “Esto con el fin de no atiborrar la capacidad hospitalaria pública en el caso de que la pandemia llegue a El Banco”.

El viejo puerto busca ayudas para la población más vulnerable durante la cuarentena. Foto: Jhon Barros.

Ríos bajos

El Banco utiliza el agua de los ríos Magdalena y Cesar para llevar el líquido a las viviendas y establecimientos, un abastecimiento que podría verse afectado por la temporada seca y el incremento en el consumo durante la cuarentena.

El caudal de ambos ríos está bajo debido a la sequía que empezó desde comienzos de este año. Aunque las casetas siguen captando el agua necesaria para abastecer a los banqueños, les hacemos un llamado para que hagan un uso racional en sus casas durante la cuarentena”, anotó García.

El Banco utiliza las aguas de los ríos Magdalena y Cesar para abastecer a la población. Hoy en día, los afluentes están con niveles bajos. Foto: Jhon Barros.

Debido a los incendios forestales y la sequía en los primeros tres meses de este año, la Alcaldía decretó una urgencia manifiesta por desabastecimiento. “La cobertura en el municipio está en un 75 por ciento. Hemos presentado dificultades en nueve barrios de la cabecera. Llevamos carrotanques con agua a cinco corregimientos afectados: San Roque, San Felipe, San José, Pueblo Nuevo y Guadalupe”. 

En los barrios 3 de Diciembre, Simón Bolívar y nueva urbanización Monte Carmelo, se ha doblado el número de bombeos de seis a 10 horas. “Ya contamos con los recursos para la construcción de los acueductos de estos barrios”, puntualizó García.


La cuna del maestro José Barros espera contar con el apoyo de los colombianos durante la cuarentena. Foto: Jhon Barros.