La evidencia científica sugiere que la covid-19 es una enfermedad zoonótica que pasó de los animales a los humanos. En China, probablemente fue a través de un murciélago. Pero ese salto no es natural, fue provocado por el hombre. Así lo revela un informe de WWF titulado ‘Covid-19: llamado urgente para proteger a las personas y la naturaleza‘.

Según la organización, en el mundo hay varios factores ambientales que causan la aparición de enfermedades zoonóticas: el comercio y consumo de vida silvestre de alto riesgo, el cambio en el uso de la tierra debido a la deforestación, la producción animal y la expansión de la agricultura y su intensificación insostenible. "Todas prácticas humanas que funcionan en cadena y tienen que cambiar", precisa WWF.

El informe indica que esto se debe a que, cuando el hombre irrumpe en los hábitats de las especies silvestres, las captura y las vende en mercados ilegales, como pasó en China, abre la puerta para que los virus que habitan en esos animales salten a los humanos. "Un contacto que no se daría si el hombre no interviniera los ecosistemas de la vida salvaje".  

La intervención de los ecosistemas abre la puerta a nuevas pandemias. Foto: Jhon Barros.

Eso ocurre por la necesidad desbordada de producir a gran escala, "pues en las últimas décadas el hombre ha cambiado el uso del suelo para sembrar cultivos masivamente o criar ganado a gran escala. Y eso lo ha hecho deforestando: derribando hectáreas y hectáreas de bosque y, luego, quemándolo", evidenció el Fondo Mundial de la Naturaleza. 

Desde 1990, señala WWF, se han talado 178 millones de hectáreas de bosque, un área del tamaño de Libia, el dieciochoavo país más grande del mundo. Y, como si fuera poco, anualmente se pierden unos 10 millones de hectáreas de bosque que se destinan a la ganadería y la agricultura, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La deforestación, un fenómeno que afecta gravemente la Amazonia colombiana, no sólo acaba con los bosques que limpian el aire, sino que aumenta las interacciones entre vida silvestre, ganado y humanos. El contexto propicio para futuras enfermedades zoonóticas.

Colombia está entre los 10 países más afectados por la deforestación. Foto: Jhon Barros.

De ahí que la producción animal y la expansión de la agricultura, junto a su intensificación insostenible, sea una de las causas estructurales de esta pandemia, asegura WWF. Y esa, justamente, fue la razón por la que esta organización decidió tomar acción.  

Marco Lambertini, director general de WWF Internacional, dice que para evitar una próxima pandemia “debemos frenar el comercio y el consumo de alto riesgo de la vida silvestre, detener la deforestación y la conversión de la tierra, así como gestionar la producción de alimentos de manera sostenible”.

Entonces, con el fin de hacer un llamado a los gobiernos y crear conciencia sobre la necesidad de cambiar la relación del hombre con la naturaleza, la organización lanzó hoy ‘Planeta Sano, Gente Sana’, una iniciativa con la que los ciudadanos podrán dirigirse a su gobierno nacional y pedirle acciones concretas -a través de una petición electrónica- que permitan cambiar el rumbo y evitar los riesgos de eventuales pandemias. 

El lanzamiento del informe y de ‘Planeta Sano, Gente Sana’, se da mientras los gobiernos de todo el mundo empiezan el Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible (HLPF por sus siglas en inglés), la principal plataforma de seguimiento de las Naciones Unidas de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Una oportunidad para tomar medidas críticas que reduzcan el riesgo y creen resiliencia frente a futuras crisis sanitarias mundiales.

Aquí el informe completo.

Más información sobre ‘Planeta Sano, Gente Sana‘ en https://www.planetasanogentesana.com/actua