Este es un contenido periodístico de la Alianza Grupo Río Bogotá: un proyecto social y ambiental de la Fundación Coca-Cola, el Banco de Bogotá del Grupo Aval, el consorcio PTAR Salitre y la Fundación SEMANA para posicionar en la agenda nacional la importancia y potencial de la cuenca del río Bogotá y  sensibilizar a los ciudadanos en torno a la recuperación y cuidado del río más importante de la sabana.

El Consejo de Estado, uno de los máximos tribunales del país, emitió en 2014 una sentencia que busca implementar medidas encaminadas a la descontaminación del río Bogotá.

Con base en esta resolución, el Ministerio de Ambiente, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el Distrito Capital, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), entre otras instituciones, así como los 47 municipios, incluida la capital, donde tiene influencia el río, han emprendido acciones para su saneamiento.

Aunque estas medidas han contribuido de forma positiva a salvar este afluente, las autoridades ambientales coinciden en que es necesario que toda la ciudadanía tome conciencia de sus acciones y contribuya a preservar no solo este afluente sino otras fuentes hídricas y ecosistemas que las rodean.

Sobre estas posibilidades e iniciativas que involucran a la comunidad y a los privados, conversaron en Encuentro Sostenible Sandra Milena Rincón, directora de Cultura Ambiental y Servicio al Ciudadano de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), y Juan Gómez, gerente de Estrategia y Táctica del Banco de Bogotá.

Para Rincón, el primer paso es que los colombianos y los bogotanos sepan que el río Bogotá vive, que es un “ecosistema maravilloso que alberga un poco más de 90 especies, que nos deberían hacer reflexionar. Tenemos a la nutria, el pez capitán, que es un pez prehistórico y endémico, al oso de anteojos, entre otros", comentó la funcionaria.

En este sentido, la directora de educación ambiental destacó dos programas de la CAR en los que la ciudadanía puede tener una participación activa.

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El primero es la iniciativa llamada Ciclo re Ciclo, con la cual se hace educación ambiental alrededor de la distribución de los recursos para que no terminen en los diferentes ecosistemas y fuentes hídricas. “Se trata de concientizar desde casa, de explicar a las personas qué hacer y cómo disponer de los residuos de difícil manejo. Dentro de esta medida se encuentra la reciclatón, una jornada en la que recolectamos grandes cantidades de materiales por los municipios”, explicó Rincón.

ImageDentro de esta iniciativa, la entidad instaló unos dispositivos metálicos para que las personas depositen implementos como pilas y tapas de botella. Foto: CAR.

De hecho, de acuerdo con la entidad, en la jornada realizada en diciembre, en la que participaron cerca de 8.000 personas de los municipios de la jurisdicción, se recolectaron ocho toneladas de electrodomésticos inservibles y 60 toneladas de llantas.

La segunda iniciativa es “Separa2”, una alternativa para la reutilización del aceite de cocina usado. “Lo que queremos con estos proyectos es que la gente comprenda toda la contaminación que generan botando el aceite en el lugar equivocado, pues este termina en el alcantarillado y los ríos. Queremos que las personas se conecten con los recursos naturales y hagan de estas acciones responsables un hábito”, finalizó la funcionaria.

Por su parte, Juan Gómez, del Banco de Bogotá, manifestó que cada vez son más las empresas que se involucran en el aspecto medioambiental por lo que “quién no se pregunte sobre el medioambiente está desfasado del mundo”, aseguró.

En este sentido, Gómez comentó que la entidad bancaria tiene tres pilares fundamentales y uno de ellos es la sostenibilidad. “Consideramos que esta preocupación por el medioambiente es muy importante no solo desde el exterior sino también desde el interior, desde nuestros trabajadores y colaboradores, que seamos conscientes del impacto que tenemos en nuestro entorno”.

Con esta preocupación en mente, y luego del ingreso de la entidad al proyecto Grupo Río Bogotá, el banco realizó un análisis y se dirigió al afluente para ver con qué se toparía. “Uno siempre piensa que el río está contaminado son solo desechos líquidos, químicos. Nos encontramos con cosas absurdas: carros, camas, ropa, envases plásticos, tapetes, muebles. Entonces, inmediatamente nos preguntamos cómo todos esos materiales terminan allá”, comentó Gómez sobre esta visita.

Así nació la iniciativa Apartamentos el Río, un proyecto para generar conciencia sobre la cantidad de desechos que van a parar a este afluente. Bajo la idea de que los objetos que lanzan los ciudadanos al cuerpo de agua alcanzan para amoblar un condominio, la entidad bancaria amobló una serie de apartamentos con sofás, mesas, cámaras, celulares, camas, electrodomésticos y demás objetos encontrados en el río.

El banco realizó un análisis y se dirigió al afluente para ver su nivel de contaminación. Foto: Banco de Bogotá.

“Con el proyecto quisimos enfocarnos en concientizar a la sociedad de que lo que se está haciendo con el río no está bien. Buscamos otras formas de codificar este mensaje y surgió la idea de tangibilizar el problema, para que las personas pudieran verlos y darse cuenta de la cantidad de basura diaria que este afluente recibe”, comentó.

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Para conocer este espacio, el banco habilitó recorridos virtuales a través de www.apartamentoselrio.com, en donde las personas no solo encontrarán tomas de estos objetos, sino que podrán acceder a contenidos que dan cuentan de la importancia del afluente y la importancia de su cuidado. Los internautas pueden hacer clic en cada uno de los objetos y allí encontrarán la forma correcta en la que pueden disponer de los residuos para evitar que terminen en este cuerpo de agua u otros ecosistemas. 

Apartamentos el río es un proyecto para generar conciencia sobre la cantidad de desechos que van a parar a este afluente. Foto: Banco de Bogotá.

Para cerrar su intervención, el panelista aseguró que la preocupación ambiental no puede quedarse solo como “un tema de moda”, pues debería ser parte esencial tanto de las empresas como de los individuos. “Quisiéramos que apenas la gente vea lo de los apartamentos, no salga del portal y se olvide del tema. También creemos que la empresa privada tiene una responsabilidad grandísima y debería involucrarse en iniciativas que promuevan el cuidado del planeta”.