Colombia tiene 54.870 especies entre animales, plantas y vegetales. No en vano es el segundo país más biodiverso del mundo. Es por eso que todos los 11 de septiembre se conmemora el Día Nacional de la Biodiversidad.

Sin embargo, muchas de esas especies están constantemente amenazadas por diversos factores como el cambio climático, la destrucción del hábitat con prácticas como la deforestación o la caza, la llegada de especies invasoras y la contaminación. En el caso puntual de los animales, el tráfico de fauna silvestre es otro problema complejo que deben enfrentar. En el país ya hay 1.203 especies bajo algún tipo de amenaza, dentro de las cuales 407 son animales.

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Miles de especies son capturadas por los seres humanos para comercializarlas, usar partes de su cuerpo o domesticarlas. Es el caso de estos 33 loros y 10 pericos que llegaron a Cortolima hace cerca de dos años.

El tráfico de fauna silvestre es una de las principales amenazas para la biodiversidad de Colombia. Foto: Cortolima

Algunas fueron rescatadas, otras entregadas voluntariamente por los ciudadanos e incautaciones. Luego de esto pasaron a un proceso de rehabilitación, pues muchas de estas presentaban heridas, dificultad para volar o algunos traumas por cuenta del tráfico ilegal. 

Este proceso se llevó a cabo en el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV), de la Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima), ubicado en la vereda Llanitos de Ibagué.

La rehabilitación, sin embargo, no es tarea fácil. Durante el tiempo que las aves estuvieron en el CAV, recibían terapias de vuelo a diario, estímulos auditivos, enriquecimientos ambientales y alimenticios para cumplir con su proceso.

El proceso de rehabilitación es largo y complejo. Muchas especies no logran ser liberadas pues no sobrevivirían en libertad. Foto: Cortolima

Cuando los expertos identifican que las aves están listas para regresar a su hábitat natural, empieza el traslado para la liberación. 

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A las cuatro de la mañana empezó el proceso. Cuatro horas de camino hasta llegar a una finca ubicada en el norte del Tolima, un terreno de bosque seco tropical, avalado por Cortolima, que cumple con todas las condiciones para la liberación.

Olga Lucía Alfonso Lannini, directora general de Cortolima, acompañó la liberación e insistió reiteradamente para que se respete la fauna silvestre. “Deben permanecer en libertad. Cuando están en cautiverio y se les domestica se causa un daño, que muchas veces es irreparable”, indicó.

28 loros reales, cuatro loros amazónicos, una cotorra de frente escarlata y 10 pericos barbiamarillos, regresaron a la libertad. Foto: Cortolima

Se trata de una liberación blanda, que consiste en el montaje de una zona de preliberación con plataformas de alimentación para las aves, que vuelven a alzar vuelo tras varias horas de permanecer en ese lugar.

En total, 28 loros reales (Amazona ochrocephala), cuatro loros amazónicos (Amazona amazónica), una cotorra de frente escarlata (Psittacara wagleri) y 10 pericos barbiamarillos (Brotogeris jugularis), regresaron finalmente a su hábitat natural, del que nunca debieron partir.

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La liberación hace parte de la iniciativa #NuestraFaunaLibre, liderada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Asocars y las 33 corporaciones autónomas del país, que, con motivo del Día Nacional de la Biodiversidad, liberarán más de 1.800 especies silvestres como tortugas, perezosos, boas, felinos y aves.