Los temas medioambientales son una gran preocupación para los colombianos. Una encuesta realizada a 600 personas en Bogotá y Medellín muestra que el 92 por ciento de los consultados están preocupados o muy preocupados por temas ambientales.

Se trata de la primera encuesta regional sobre patrones de consumo y desarrollo sostenible, cuya aplicación fue liderada por el Centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para América Latina y el Caribe (CODS). 

El 57 por ciento de los consultados afirmó que el gobierno debería dar prioridad a la preservación del medio ambiente sobre la generación de empleo, por ejemplo. 

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La encuesta realizada en siete países de América Latina y diseñada por el Centro ODS en asocio con Carlos Trujillo, investigador de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes, y en colaboración con el Centro Nacional de Consultoría, también mostró información sobre la adopción de hábitos de consumo amigables con el medio ambiente.

Por ejemplo, el 93 por ciento de los interrogados dijo haber limitado de manera consciente la cantidad de agua que usan a diario, el 87 por ciento reporta haber disminuido el consumo de energía en sus hogares, el 86 por ciento, por su parte,  manifestó que separa la basura para contribuir a su aprovechamiento y el 84 por ciento dijo haber usado bolsas reutilizables en sus compras en las últimas semanas, entre otros resultados. 

Otro dato interesante de la encuesta, que tiene como objetivo medir actitudes, conductas y preocupación sobre diversos aspectos ambientales y sociales del desarrollo sostenible, haciendo énfasis en comportamientos de consumo sostenible y responsable, es que el 81 por ciento de los colombianos estaría dispuesto a pagar desde 5 por ciento adicional por un café en cuyo proceso de producción se cuide el medio ambiente. 

“A diferencia de lo que creíamos, la encuesta nos muestra que los colombianos estamos muy preocupados por el medio ambiente, incluso más de la mitad de los encuestados señalaron que se le debe dar prioridad a esta problemática por encima de otra preocupación de gran relevancia como el aumento del desempleo”, manifestó Felipe Castro, subdirector del Centro ODS. 

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En su concepto, estos resultados son consecuencia de una crisis ambiental que cada vez afecta más directamente. “Los temas ambientales dejaron de ser interés de unos pocos para convertirse en una preocupación general. Muy probablemente las emergencias que han vivido recientemente las dos ciudades donde se realizó la encuesta (Bogotá y Medellín) por la mala calidad del aire han contribuido a cambiar esta percepción en los últimos años.”, enfatizó Castro. 

Disposición a modificar patrones de consumo

Analizando los antecedentes de los comportamientos, también se encontró que las personas que consideran que sus acciones tienen influencia en su entorno y en el país están más dispuestas a modificar sus patrones de consumo para hacerlo más sostenible tanto lo social como lo ambiental. 

Teniendo en cuenta estos resultados, se hace evidente la necesidad de fortalecer la creencia en la efectividad de las acciones personales frente al entorno y el mundo, usando los segmentos identificados como mecanismo para diseñar acciones de comunicación y activación bien enfocadas.

Estos primeros resultados para Colombia nos permiten entender mejor el comportamiento de los colombianos como consumidores, y analizar los determinantes para generar políticas e incentivos para ser más sostenibles. Esperamos en los próximos meses, contrastar estos resultados con la información recolectada en otros países y así generar recomendaciones de política pública que sean efectivas, con matices regionales, para cambiar comportamientos en búsqueda de la mitigación de los efectos negativos del consumo en el desarrollo sostenible”, concluyó Castro. 

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Uno de los propósitos del CODS es entender los patrones de consumo sostenible en América Latina como una manera de contribuir a la solución de la crisis ambiental por las que atraviesa no solo la región sino el mundo. 

“Todos los días tomamos determinaciones que impactan el medio ambiente y con esta encuesta queremos saber qué tanto estamos ayudando como ciudadanos a contener esta crisis a través de las decisiones que tomamos diariamente en términos de transporte, vivienda, alimentación y hábitos sostenibles.”, afirmó Felipe Castro.

La muestra de la encuesta se focalizó en las dos ciudades principales de Colombia, Argentina, Brasil, México, Costa Rica, Chile y Perú. En total fueron 4.200 encuestados, 600 en cada país. 

Una de las metas del CODS con el trabajo realizado a través de la encuesta, que se dividió en tres categorías: conocimiento y preocupación sobre temas ambientales; acciones realizadas por motivaciones ambientales o sociales; y disposición a cambiar hábitos de consumo a partir de preferencias ambientales o sociales, es hacer recomendaciones de política pública basada en evidencia. 

Preocupación por los hábitos de consumo

El trabajo realizado también buscó contrastar los niveles de preocupación de las personas en torno a los temas medioambientales con los hábitos de consumo, con la idea de validar la correspondencia entre estos dos aspectos. 

Mediante el análisis combinado de varias preguntas sobre consumo responsable en transporte, vivienda, comida y hogar, junto con preguntas sobre actitudes y valores, la encuesta permitió identificar 4 segmentos de consumidor en el país.

1. El segmento de consumidores sostenibles en Colombia. Representa el 25 por ciento de los encuestados. La mayoría son mujeres (65 por ciento) y su edad promedio es de 48 años. Estas personas tienen una preocupación alta por el desarrollo sostenible y manifiestan valorar sus bienes materiales. Además, prefieren caminar que hacer uso de otros medios transporte. De acuerdo con los resultados de la encuesta, estos consumidores presentan comportamientos consistentes con el consumo sostenible en las 4 categorías estudiadas: transporte, vivienda, alimentación y hábitos.

2. El consumidor sostenible desenfocado. Equivale al 38 por ciento de la muestra. Está igualmente distribuido entre hombres y mujeres y su edad promedio es de 43 años. Tiene algunas prácticas sostenibles en algún de las categorías estudiadas, pero no en todas de forma consistente. Se mantiene informado y reporta estar preocupado por la sostenibilidad. Su medio de transporte más frecuente es el transporte masivo.

3. Consumidor sostenible esporádico. Representa el 28 por ciento de la muestra. La mayoría son hombres (59 por ciento) y tienen una edad promedio de 39 años. Estas personas tienden a movilizarse en bicicleta, tienen una preocupación media por el desarrollo sostenible y manifiestan tener una valoración media y baja por los bienes materiales. Presenta algunos comportamientos de consumo sostenible, pero estos son escasos o se dan solo en una de las categorías.

4. Consumidor apático al desarrollo sostenible. No cree que sus acciones tengan efecto en el medioambiente o en la sociedad y tiene poca preocupación por el desarrollo sostenible. Este segmento representa el 9 por ciento de los encuestados. Más de la mitad son hombres (58 por ciento) y tienen en promedio, 37 años.