Con el fin de aumentar la resiliencia de estos valiosos ecosistemas marinos, la Organización de Naciones Unidas, junto con aliados estratégicos, le dieron vida al Fondo Mundial para los Arrecifes de Coral que busca recaudar e invertir 500 millones de dólares en la conservación de los mismos durante los próximos 10 años.

El fondo, un instrumento financiero que combina aportes públicos y privados, también apoyará empresas y mecanismos financieros que mejoran la salud y la sostenibilidad de los arrecifes de coral y sus ecosistemas asociados, al tiempo se empodera a las comunidades y empresas localespara que apoyen esta conservación.

Los arrecifes de coral, que se encuentran en más de 100 países y territorios de todo el mundo, albergan una cuarta parte de toda la vida marina y proporcional trabajo y alimentos a al menos 500 millones de personas, al tiempo que protegen las costas de tormentas e inundaciones. A pesar de su inmenso valor y su creciente vulnerabilidad, la protección de los arrecifes de coral no ha recibido suficientes fondos a escala mundial.

Según el más reciente informe de biodiversidad biológica, de todos los grupos evaluados es en los corales en donde se ha registrado el aumento más rápido del riesgo de extinción, producto de las presiones humanas y el cambio climático.

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El Fondo desempeñará un papel importante en la conservación y restauración de estos ecosistemas clave, que están amenazados en todo el mundo. Un informe de 2018 del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático advierte que incluso si se logra estabilizar colectivamente las temperaturas superficiales globales a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales, un 70 por ciento de los arrecifes de coral pueden perderse a mitad de siglo. 

Mecanismos de financiación

El Fondo Mundial para los Arrecifes de Coral tiene un doble enfoque: facilitar la adopción de mecanismos de financiación innovadores, incluidas las inversiones privadas basadas en la conservación y restauración de los arrecifes de coral, y desbloquear el financiamiento para la adaptación climática relacionada con los arrecifes a través del Fondo Verde para el Clima, el Fondo de Adaptación y los bancos multilaterales de desarrollo.

La iniciativa incluye actores públicos, filantrópicos y privados, entre ellos: la Fundación de la Familia Paul G. Allen, la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco, BNP Paribas, Althelia Funds, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el PNUMA y el Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Capitalización (FNUDC).

La gran barrera de coral es uno de los ecosistemas más importantes del mundo. 

Los arrecifes de coral son ecosistemas esenciales para la conservación de la biodiversidad marina, que se ven gravemente afectados por el cambio climático y muchos de ellos corren el peligro de desaparecer.

"Para abordar esta situación, mi fundación y la Fundación de la Familia Paul G. Allen apoyaremos el establecimiento de un mecanismo financiero internacional para movilizar recursos privados y multilaterales que ayudarán a mejorar el conocimiento científico y promoverán soluciones prácticas para salvar los arrecifes. Insto a cualquiera que quiera proteger la biodiversidad a unirse a nuestra iniciativa”, dijo el Príncipe Alberto II de Mónaco.

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Por su parte, Achim Steiner, administrador del PNUD manifestó que las finanzas innovadoras para la conservación son un pilar central de la estrategia de este organismo multitaleteral.

"Sin la naturaleza, muchos ODS no se pueden alcanzar. El Fondo Mundial para los Arrecifes de Coral, como primer fondo fiduciario de múltiples partes interesadas para el ODS 14, desatará el poder del financiamiento del sector privado en favor de la conservación, al tiempo que ayudará a los países a reconstruir y mejorar la resistencia a la covid-19 y otros impactos", dijo el directivo.

Entre tanto, Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, consideró que hay grandes oportunidades para la colaboración global en la protección, gestión y restauración de los arrecifes de coral con el Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible y el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas.

La directiva hizo un llamado a la comunidad mundial para unirse y capitalizar este fondo con el fin de salvar estos valiosos ecosistemas, que tanto beneficio le generan no solo al planeta sino a las comunidades cuya supervivencia dependen de estos ecosistemas.