Los bosques se están quedando vacíos. Más de la mitad de las especies que habitaban en ellos han desaparecido. El número de mamíferos, aves, reptiles y anfibios que viven en estas áreas forestales ha disminuido alrededor de 53%, según un estudio dado a conocer por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).  

En el documento denominado Below the Canopy y en el que se analiza lo sucedido entre 1970 y 2014, la entidad señala que el deterioro que se evidencia en este balance es  ocasionado principalmente por las actividades el hombre, las cuales se han convertido en la principal amenaza para la biodiversidad de los bosques. Este rubro tiene un peso de 60%. 

El estudio le hizo seguimiento al desarrollo de 268 especies de vertebrados y 455 poblaciones en bosques a nivel global y en el mismo se concluye que la mayor disminución se registró en zonas tropicales, como la selva amazónica, un área en la que Colombia tiene una gran injerencia, pero que además estos días está siendo afectada por los crecientes incendios que se registran en Brasil. 

Esta realidad es preocupante porque es claro que los bosques albergan a más de la mitad de las especies terrestres del mundo, las cuales son vitales para mantener la salud del planeta.

La pérdida de biodiversidad en estos ecosistemas genera graves afectaciones debido a que los animales que allí habitan cumplen funciones que son determinantes para mantener estas áreas sanas y productivas, como polinizar y dispersar semillas. WWF advierte que la reducción en los vertebrados forestales tiene graves consecuencias en la integridad forestal y el cambio climático, debido a su papel en la regeneración forestal y el almacenamiento de carbono.

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Susanne Winter, directora del programa en WWF Alemania, asegura que los bosques son el mayor aliado natural en la lucha contra el calentamiento global y que los animales y los mencionados ecosistemas viven en simbiosis, y si algunas de esas especies disminuyen, la flora se comienza a afectar.

"Si queremos revertir la disminución de la biodiversidad en todo el mundo y evitar la crisis climática, debemos proteger los bosques y las especies que viven en ellos”, señala Winter. El informe determina que las aves y los primates son los más afectados y a la vez son los que más contribuyen a que las semillas de los árboles más densos dispersen el carbono. Sin estas especies,lo que sucede es que proliferan los árboles menos densos en carbono.


Ciclo vital

El estudio señala que en el momento en que los animales desaparecen de los bosques, el ciclo vital se pierde con ellos, con graves afectaciones no solo para los propios ecosistemas, sino para el clima y los millones de seres humanos que dependen de estos para obtener su sustento.

América del Sur y África son las regiones en las que más se impacta de forma negativa a los bosques. La tala para la elaboración de productos básicos, la que se realiza de manera descontrolada, la agricultura y los incendios forestales, son factores que impactan directamente a los bosques y con ellos a las diferentes especies que en ellos habitan.

“Esto compromete en gran medida nuestra capacidad para evitar que el mundo ingrese a niveles peligrosos de cambio climático y rompa otros límites planetarios”, afirma el  documento de WWF.

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Ante el difícil panorama, la mayor organización conservacionista del mundo, le pidió a la comunidad internacional declarar una emergencia forestal global y que se adopten medidas que ayuden a revertir la tendencia adoptando políticas forestales sostenibles e iniciando un proceso de restauración de hábitats. 

Sin embargo, la pérdida de hábitat no es la única amenaza que enfrentan los animales del bosque en el mundo. Según los investigadores de WWF, la sobreexplotación, las especies invasoras, el cambio climático y las enfermedades también son factores que perjudican los niveles de la población.