* Este es un contenido periodístico de la Alianza Grupo Río Bogotá: un proyecto social y ambiental de la Fundación Coca-Cola, el Banco de Bogotá del Grupo Aval, el consorcio PTAR Salitre y la Fundación SEMANA para posicionar en la agenda nacional la importancia y potencial de la cuenca del río Bogotá y  sensibilizar a los ciudadanos en torno a la recuperación y cuidado del río más importante de la sabana.

Los ríos, desde hace muchos años, han sido considerados como fuente de riqueza indispensable para la vida de los seres humanos, así como para la fauna y flora que desarrollan su vida en el planeta tierra. 

Desde su rol como propiciadores de fertilidad de los suelos para la producción de alimentos hasta su papel como hábitat de innumerables especies, los ríos van dejando y propiciando vida por los cauces por los cuales fluyen. 

Sin embargo, el crecimiento de la población, acompañado de una mala administración de los residuos, han tenido como consecuencia la contaminación de estas fuentes hídricas y, por ende, la afectación de los ecosistemas que las albergan. 

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Por esto, la presencia de sistemas sostenibles resulta crucial para preservar estas valiosísimas fuentes de vida. Dentro de estos modelos que le apuestan a disminuir el impacto del obrar humano en el planeta se encuentra el manejo de vertimientos. 

¿Qué son los vertimientos?

El Ministerio de Ambiente define a los vertimientos como “la descarga final de elementos, sustancias o compuestos contenidos en un medio líquido a un cuerpo de agua, el alcantarillado o el suelo”. 

De acuerdo con un estudio de la Universidad Militar Nueva Granada sobre el impacto de los vertimientos, estos compuestos están generando “problemas ambientales como alteraciones en las fuentes hídricas y problemas de salubridad que afectan el sistema digestivo, la presencia de vectores (moscas, zancudos), muerte de fauna y flora; y que en forma acumulativa se convierten en impactos significativos al estilo de vida de las comunidades aledañas, a la salud y al paisaje natural del entorno”. 

Estos, a su vez, se dividen en vertimientos puntuales y no puntuales. Los primeros son los realizados a través de una tubería o zanja; es decir, un medio de conducción, por lo que se puede precisar el punto exacto de descarga. Por su parte, los no puntuales son los que provienen de escorrentía (derrame de agua en distintas direcciones). En este caso, no se puede precisar en dónde caerá la descarga.

 Foto: Ministerio Distrital de Ambiente. 

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¿Cómo hacer la descontaminación de fuentes hídricas desde el hogar?

  • Disminuir el uso de químicos a la hora de hacer el aseo: muchos de los detergentes que se utilizan en el hogar son muy nocivos para la naturaleza. Para iniciar con la reducción del impacto de estos elementos, también se pueden empezar a usar limpiadores y productos con la eco-etiqueta, pues su impacto es inferior al de los comunes. 
  • Ahorrar agua: aunque se trata de una medida que es continuamente repetida por las autoridades ambientales, en muchos hogares se continúa desperdiciando este líquido vital.  Algunos hábitos para lograr este objetivo comprenden: cerrar los grifos cuando no se esté usando el agua, tomar duchas en lugar de baños largos, no regar el césped en exceso. 
  • Poner los desperdicios en su lugar: Materiales como amoniaco, pintura, químicos para piscina y aceite de motor nunca deben ser derramados por el desagüe, ya que son en extremo contaminantes. Por ejemplo, un solo litro de aceite puede llegar a contaminar 1.000 litros de agua.

También las empresas

Para aquellas compañías que desarrollan actividades industriales, comerciales o de servicios en las que generan aguas residuales que son vertidas en cuerpos de agua, el Ministerio de Ambiente desarrolla el control de estas sustancias mediante la Resolución 0631 de 2015, “por la cual se establecen los parámetros y los valores límites máximos permisibles en los vertimientos puntuales a los cuerpos de aguas superficiales y a los sistemas de alcantarillado público y se dictan otras disposiciones”, y el decreto 3930 de 2010.

Desde su rol como propiciadores de fertilidad de los suelos para la producción de alimentos hasta su papel como hábitat de innumerables especies, los ríos van dejando y propiciando vida por los cauces por los que fluyen. Foto: archivo. 

En este sentido, todas las empresas y/o usuarios que generen vertimientos de aguas residuales no domésticas están obligados a solicitar el registro de sus vertimientos ante la Secretaria Distrital de Ambiente (SDA).

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De igual forma, si la empresa en cuestión sobrepasa los límites máximos de vertimiento permitidos para la actividad económica estará incumpliendo la normatividad ambiental en el país y será sancionada si no toma las medidas correctivas pertinentes.

Dependiendo del parámetro problema y la capacidad económica de la empresa existen algunas alternativas para disminuir el impacto medio ambiental en las fuentes hídricas. Algunos ejemplos son: 

  • Trampas de grasa.
  • Tanques de sedimentación.
  • Plantas de tratamiento de aguas residuales no domésticas.