La que será la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) más grande del país está cada vez más cerca de convertirse en una realidad. 

Con una inversión de 4,5 billones de pesos, aportados por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), la Alcaldía de Bogotá y la Gobernación de Cundinamarca, la PTAR Canoas ayudará a descontaminar el río Bogotá, el segundo más importante de Colombia.

70 por ciento de las aguas residuales de Bogotá serán tratadas en la PTAR Canoas, obra que estará lista en 2026. 

Este afluente aporta cerca del 32 por ciento del producto interno bruto nacional y 26 por ciento de la actividad agropecuaria del país se desarrolla en su cuenca. Sin embargo, el 97 por ciento de sus aguas palidecen por cuenta de los vertimientos, basuras y aguas negras que recibe a diario. 

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Para lograr el saneamiento de este afluente, estas megaobras son claves pues evitan que las aguas residuales lleguen al Bogotá sin ningún tipo de tratamiento, amenazando la vida que alberga este ecosistema. 

En ese sentido, la PTAR Canoas será fundamental para darle un respiro al alma de la sabana. Esta planta tratará el 70 por ciento de las aguas residuales de Bogotá y el 100 por ciento de las del municipio de Soacha. Tendrá una capacidad de tratar 16 metros cúbicos por segundo de vertimientos y evitará el ingreso diario de 600 toneladas de residuos sólidos y materia orgánica al río Bogotá.

Al río Bogotá llegan diariamente unas 690 toneladas de carga contaminante. Foto: EAAB

Para poder seguir adelante con este megaproyecto, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) radicó ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la solicitud de la licencia ambiental que permitirá construir la PTAR Canoas. 

“Esta obra materializa el sueño de un río Bogotá descontaminado. Una vez esté aprobada la licencia, se podrá abrir el proceso licitatorio para contratar la obra con una inversión que supera los 4,5 billones de pesos”, explicó Cristina Arango, gerente de la EAAB.

Actualmente, se está construyendo la Estación Elevadora de Aguas Residuales Canoas. Esta obra, de 373.000 millones de pesos, recogerá los diferentes vertimientos que llegan al Bogotá en un interceptor que los conducirá posteriormente a la PTAR Canoas y de esta forma evitará que lleguen al río Bogotá.  

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Allí se tratarán estos vertimientos con el fin de darle un respiro al afluente al recuperar los niveles de oxígeno en el agua y retener los residuos sólidos que se arrojan al sistema de alcantarillado. Con estas dos grandes infraestructuras se concluirá el plan de saneamiento en la cuenca media del río más importante del centro del país.

Actualmente se está construyendo la Estación Elevadora de Aguas Residuales Canoas, obra que recogerá los diferentes vertimientos que llegan al Bogotá en un interceptor que los conducirá después a la PTAR Canoas. Foto: EAAB

Los más beneficiados con este proyecto serán los 7,3 millones de habitantes ubicados en la zona centro y sur de Bogotá, así como aquellos que viven en el casco urbano de Soacha. Sin embargo, megaobras como la PTAR Canoas o la PTAR Salitre no serán suficientes para recuperar el río si los ciudadanos no cambian sus hábitos y prácticas por unas más amigables con el medioambiente.

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Separar la basura de manera adecuada, reciclar, ahorrar agua y no verter residuos como aceite de cocina usado por el sifón o papel higiénico por el sanitario, son solo algunos aportes sencillos que se pueden hacer desde casa. 

“El río Bogotá comienza en casa y de ahí la importancia del compromiso de los ciudadanos con el cuidado de los ecosistemas y el de no arrojar basuras a las calles”, concluyó Arango.

PTAR Salitre

La PTAR Salitre, por su parte, es otra megaobra que ayudará a darle un respiro al Bogotá desde 2021. 

Esta empezó a operar en el año 2000 pero solo retira residuos sólidos que navegan por el río Salitre. Esto llevó a la CAR a tramitar un préstamo con el Banco Mundial por más de 450 millones de dólares para ampliar y optimizar esta planta de tratamiento, con el fin de que se puedan tratar el 30 por ciento de los vertimientos generados por 2,3 millones de habitantes.

Cada gota de agua residual que ingrese a la PTAR se demorará cerca de 16 horas en pasar por todos los tratamientos. Foto: Nicolás Acevedo

El tratamiento consiste en remover basuras, sólidos, carga orgánica y desinfección de un 95 y 98 por ciento de las aguas residuales. Esta megaobra empezará a funcionar en el primer semestre de 2021 y tratará siete metros cúbicos por segundo, lo cual equivale a tratar 10 piscinas olímpicas por hora.