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Europa no solo debe afrontar la pandemia del nuevo coronavirus, sino que también sufre por las epidemias que se han propagado en diferentes animales del continente. Uno de los casos que más repercutió en la prensa internacional en las últimas semanas fue el sacrificio de miles de visones en Dinamarca, debido a la detección del coronavirus en esos animales.

Ahora, las autoridades de los diferentes países europeos deben tomar medidas para contener la propagación de la gripe aviar, un virus altamente patógeno que principalmente afecta a las aves, aunque se cree que ciertas cepas podrían afectar a humanos y otro tipo de animales.

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En los Países Bajos, que detectó un brote en octubre pasado, tuvieron que sacrificar a unos 190.000 gallinas y pollos tras la aparición de un foco particularmente contagioso de gripe aviaria en dos granjas, según informó el ministerio de Agricultura el pasado fin de semana.

La destrucción del hábitat por cuenta de actividades humanas, como por ejemplo a través de la deforestación, son los principales causantes de la aparición de enfermedades zoonóticas, aquellas que se transmiten entre humanos y animales. Foto: Rodrigo Botero

"Las dos granjas fueron desinfectadas para evitar cualquier propagación de la enfermedad", aclararon desde el ministerio de Agricultura neerlandés. Los Países Bajos ya habían ordenado el sacrificio de unos 215.000 pollos a inicios de noviembre.

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Otros países del continente también han notificado sobre la aparición del patógeno. En Croacia han detectado un foco de gripe aviar de la cepa H5N8 en una granja de pavos de engorde. Ya el pasado 17 de noviembre, tras conocerse varios focos en Europa, el ministerio de Agricultura croata instó a los propietarios de granjas de aves a que adopten medidas para prevenir la propagación del virus, como impedir el contacto de las aves domésticas con las salvajes.

El virus de la gripe aviar H5N8 se está propagando en Europa del Este

En Bélgica, unos 120 cisnes que viven en los canales de la ciudad de Brujas fueron trasladados para ponerlos a salvo de cualquier riesgo de contaminación por gripe aviar, luego de que el 13 de noviembre se detectara un nuevo brote en un santuario de aves en Ostende, a 30 kilómetros de Brujas.

Los fuertes incendios o el derretimiento de los glaciares, producto del cambio climático, también pueden provocar nuevos brotes de enfermedades que pueden convertirse en epidemias. Foto: AP y Nasa

Durante la semana pasada, en Francia, en la Isla de Córcega, se detectó un brote de la gripe aviaria tras "un nivel anormal de mortalidad" entre las aves, por lo que tomaron la decisión de sacrificarlas. El ministerio de Agricultura francés estableció un sistema de vigilancia en las aves de la zona de Córcega en la que se detectó el foco, así como entre los criadores y proveedores de la tienda de animales donde estaban los pájaros infectados.

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La gripe aviar también llegó a las granjas de Alemania. En la capital, Berlín, se detectó un patógeno en un ganso salvaje, según anunció el Departamento de Protección al Consumidor del Senado de Berlín. El cadáver del animal fue encontrado en el barrio de Lichterfelde de la capital alemana. La gripe aviar ha aumentado en Alemania desde finales de octubre. Además, Alemania ha detectado la presencia de peste porcina africana en cerdos y jabalíes.

Otros paíes europeos como Dinamarca, Suecia, Hungría, Eslovaquia, el Reino Unido o Irlanda también han detectado brotes de la gripe aviar. Se estima que la propagación del patógeno en Europa occidental ocurre tras el surgimiento de nuevos brotes en Rusia y Kazajistán.