La falta de lluvias en la región y el cierre de las compuertas de represas río arriba en Brasil, llevaron a las Cataratas de Iguazú a enfrentar una reducción histórica en sus niveles de agua. Las imágenes de este emblemático lugar argentino, catalogado como una de las maravillas naturales del mundo, evidencian una triste realidad ecológica. 

El pasado domingo el caudal de este reconocido centro turístico fue de 289 metros cúbicos por segundo, cuando normalmente se encuentra entre los 1.300 y 1.500 metros cúbicos por segundo, una disminución nunca antes vista en sus bellos caudales y que se vio reflejada de manera impresionante en los diversos saltos. 

En los saltos Bossetti, San Martín, Dos Hermanas, Velo de Novia, Alvar Núñez, Arrechea y Floriano, entre otros, se refleja la roca desnuda con unos pocos hilos de agua cayendo a través de las paredes.

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No es nomal divisar esa panorama en un lugar que al año es visitado por más de 1,6 millones de personas y que en 1984 fue declarado Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco. 

El nivel del agua en este centro turístico ha disminuido considerablemente. Foto: T

El año pasado, el número total de visitantes alcanzó 1.635.237 de personas, sin embargo, desde el pasado 15 de marzo, debido a las restricciones impuestas por el gobierno del presidente Alberto Fernández para evitar la expansión de la pandemia del coronavirus, el flujo de visitantes disminuyó gradualmente hasta que la cuarentena total hizo cerrar el Parque Nacional Iguazú.

Las Cataratas del Iguazú, ubicadas en la provincia de Misiones, se enfrentan a un momento de soledad y sequía que nadie hubiera previsto. Según le dijo el intendente del Parque Nacional Iguazú, Sergio Acosta, a la agencia Télam, la anterior gran reducción en los caudales fue en 2006, cuando el nivel de las aguas llegó a 300 metros cúbicos por segundo.

"El caudal normal es de 1.500 metros cúbicos por segundo. Hoy andamos por los 289 metros cúbicos y estamos muy por debajo de las condiciones normales", admitió el funcionario.

Foto: Iguazú Argentina

Ante el triste panorama, lo que queda claro es que el coronavirus le está pasando factura a este emblemático lugar.  Se trata de un lugar de 70 metros de altura, que se encuentra ubicado entre la localidad brasileña de Foz de Iguazú y Puerto Iguazú.

Según Iguazú Argentina, empresa concesionaria que se encarga de la prestación de los servicios dentro del Parque Nacional Iguazú, en este momento solo hay un salto que mantiene su espectacularidad y niveles de agua normales: la Garganta del DiabloEntre tanto, el salto Bosetti y el de Dos Hermanas son los que experimentan los más bajos niveles de agua, en el marco de este panorama inédito al que hoy se enfrenta este atractivo turístico.

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Las cataratas de Iguazú han enfrentado varios extremos por el tema climático. En 1978, por ejemplo, se produjo una extraordinaria sequía y varias de las cascadas desaparecieron debido a que los niveles del agua no superaban los 76 metros cúbicos por segundo; mientras la mayor creciente se produjo en 1983, cuando alcanzó un récord histórico de 32.000 metros cúbicos por segundo. 

Así lucen las cataratas de Iguazú cuando sus niveles de agua son normales.