El varamiento de ballenas se ha convertido en un tema recurrente. Cada año, centenares de estos cetáceos se quedan atrapados en diversas playas y aunque muchas de ellas son ayudadas por socorristas, hay un gran número que pierde la vida, pues no logran ser rescatadas. 

Este lunes, las autoridades neozelandesas trataban de salvar varias decenas de ballenas piloto o calderones  (Globicephala melasatrapadas en un cordón del litoral del extremo norte de la Isla del Sur, un lugar donde suelen quedar varados a menudo estos grupos de globicéfalos.

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El Ministerio de Conservación (DOC) precisó que, al menos, 49 mamíferos fueron descubiertos el lunes por la mañana en Farewell Spit, una lengua arenosa 90 kilómetros al norte de la ciudad Nelson.

Se estima que más de 50 cetáceos se encuentran atrapados en la playa. Foto: AFP

De acuerdo con los datos iniciales, nueve animales han muerto y unas 60 personas trabajan para mantener al resto de cetáceos con vida y con la esperanza de que puedan regresar al océano con ayuda de la marea, precisó el DOC.

"Especialistas de mamíferos marinos van a participar en las operaciones de devolución al mar y en los cuidados en la playa, tratando de mantener una atmósfera de frescura y humedad", explicó una portavoz de DOC.

La historia se repite

Esta es una historia que se repite con frecuencia. A finales del año pasado se registró una mortandad de ballenas al quedar varadas en el sur de las lejanas islas de Chatam, al sur de este país.

Allí cerca de un centenar de ballenas piloto y tres delfines murieron encallados en las playas de este archipiélago, ubicado a unos 500 kilómetros al este de la isla del Sur, lo que dificulta las operaciones de salvamento, según el Ministerio de Conservación de ese país. 

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Jemma Welch, funcionaria de esa cartera ministerial, sostuvo, en su momento, que 69 ballenas estaban ya muertas cuando llegaron las autoridades encargadas de la protección de la fauna salvaje.

Farewell Spit es una lengua de arena de 26 kilómetros de longitud que se avanza en la Golden Bay. En ella se han registrado una decena de varamientos de grupos de globicéfalos en los últimos 15 años. En febrero de 2017, cerca de 700 de estos mamíferos quedaron varados en Farewell Spit, de los que 250 perecieron.

También sucedió en India

En India también un grupo de cerca de 120 delfines calderones, también conocidos como ballenas piloto, se quedaron varados en una zona costera de Sri Lanka.

Soldados y voluntarios lograron devolver a los cetáceos al agua, superando así las dificultades registradas por el mayor naufragio de este tipo que se haya registrado en este país asiático. 

A finales del año pasado también se registró un varamiento en playas de Sri Lanka. Foto: AFP 

Después de una extenuante operación de salvamento, marinos, guardacostas y voluntarios presentes consiguieron devolver al mar a los animales. No obstante, según los responsables del operativo, tres calderones y un delfín mular murieron por las heridas que sufrieron al atravesar un arrecife antes de llegar a la costa. 

No existe explicación científica clara sobre este fenómeno. Las especulaciones oscilan entre la enfermedad, errores de navegación, presencia de depredadores, condiciones meteorológicas extremas o problemas relacionados con la topografía de algunos lugares.

Pero otros acusan a la actividad humana y sobre todo a las perturbaciones generadas por los radares de alta frecuencia.

*Con información de AFP