Tortugas, perezosos, boas, felinos, pericos y loros forman parte de los más de 1.800 animales que regresan a su hábitat el 11 de septiembre, Día Nacional de la Biodiversidad, en el marco de la gran campaña #NuestraFaunaLibre.

La estrategia es liderada por las Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible, entidades que en lo corrido de 2020 han recibido 18.835 ejemplares de fauna. De estos, el 38 por ciento corresponde a rescates; el 37 por ciento, a decomisos que se desarrollan en alianza con las Fuerzas Militares, la Policía y entes territoriales; y 25 por ciento, a entregas voluntarias, la mayoría por parte de la comunidad. Los animales recibidos cuentan con la atención necesaria en los Centros de Atención y Valoración de Fauna (CAV) de las CAR.

“Estas cifras demuestran el gran trabajo desarrollado por las CAR, que son las autoridades ambientales que más logros y acciones ambientales reportan al país, pues implementan las políticas ambientales, están y actúan en el territorio, y que, pese a la pandemia, y cumpliendo las medidas de bioseguridad, no cesan su labor de protección de nuestra biodiversidad”, explica Ramón Leal Leal, director ejecutivo de Asocars.

Reptiles, los más traficados

La especie que predomina en los decomisos son los reptiles. Tan solo la Corporación para el Desarrollo Sostenible de La Mojana y El San Jorge (Corpomojana) ha decomisado 1.644 tortugas hicoteas, mientras que la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge (CVS) registró 1.083 reptiles, más 2.524 huevos de iguana. A estos les siguen las aves, especialmente con individuos de pericos y loras; luego, mamíferos como perezosos y zarigüeyas, y en menor proporción, peces, crustáceos y anfibios.

De regreso a la libertad

El trabajo en los CAV para las liberaciones continúa. De hecho, el 11 de septiembre se realizará la jornada de liberación #NuestraFaunaLibre, que podrá seguirse a través de redes sociales.

Finalmente, el llamado de las Corporaciones Autónomas Regionales es a cuidar la fauna entre todos. Este periodo de aislamiento obligatorio ha creado confianza en los animales, y están llegando a lugares normalmente frecuentados por las personas; vías, parques, piscinas, escenarios deportivos, aeropuertos han sido sitios con presencia de fauna que comúnmente era difícil de avistar. Por esto se recomienda no tocarlos o atacarlos, sino avisar a las autoridades ambientales, entes territoriales o a la fuerza pública para que procedan a su rescate.