Un mundo sin residuos tiene beneficios incalculables para nuestro medio ambiente y contribuye a la protección sostenible de los recursos naturales del mundo. Ahora bien, este propósito, plasmado en los principios de una economía circular, también puede dar rienda suelta a tremendas oportunidades de crecimiento e innovación. Expertos afirman que esto generará 4.5 trillones de dólares para 2030.

Como lo señaló la Fundación Ellen MacArthur, “la economía circular es restaurativa y regenerativa por diseño, y tiene como objetivo mantener los productos, componentes y materiales en su máxima utilidad y valor en todo momento”. Para llegar a este punto, las empresas están buscando lograr una mayor productividad y eliminar ineficiencias, lo cual mostrará la recompensa económica que proviene de estas prácticas.

Las empresas de alimentos y bebidas no pueden quedarse atrás en la transición a este nuevo modelo económico. Un informe del Centro de Ciudadanía Corporativa de la Cámara de Comercio de EE. UU., que incluye un estudio de caso de Tetra Pak, mostró cómo las empresas de todos los tamaños y diversos sectores e industrias están traduciendo la aspiración circular en acción.

El informe señala que un área de oportunidad clave para que la industria de alimentos y bebidas participe en la economía circular es desplegar, siempre que sea posible, materiales renovables en el empaquetado, especialmente cuando Tetra Pak ya tiene soluciones disponibles en el mercado.

Uno de los avances más recientes de esta compañía, el Tetra Brik® Aseptic 1000 Edge con BioCase LightCap™ 30, es un ejemplo de innovación en el marco de las prácticas de "restauración y regeneración" de una economía circular. Este empaque está fabricado con una película de plástico biológico y una tapa hecha de polímeros derivados de la caña de azúcar. Si se suma el cartón que viene de bosques certificados, la proporción de materiales de fuentes renovables en el empaque es más del 80%.

Se ha demostrado que cuando se utilizan estos materiales en el envasado, las empresas crean un suministro de materias primas más confiable, predecible y resistente. A su vez, esto les permite invertir en el crecimiento a largo plazo y garantizar que las empresas prosperen.

La forma en que las empresas adopten la economía circular será un factor determinante en el camino a soluciones innovadoras y prácticas de empaque sostenible. En este sentido, el sector de alimentos y bebidas puede ayudar a crear valor compartido a largo plazo para las compañías y sociedad civil.

Lograr popularizar la economía circular, por lo tanto, requiere más que intenciones. Se necesitan compromisos acompañados de inversiones en acercamientos novedosos que impulsen medidas y productos reales.