En la mitología a las mujeres se les confiere poderes especiales, pero también se les relega de muchas de las acciones humanas por medio de teorías e historias que, por ser ancestrales terminan convirtiendose en canon. La creencia dice, por ejemplo, que las mujeres no pueden ingresar a una mina porque es terriblemente celosa y solo debe tener contacto con los hombres.

Una explicación ampliada de esta “prohibición” expresa que hay una entidad masculina que protege la mina y que, al dejar entrar a una mujer, este podría enamorarse de ella y dejaría de fecundar a su amante, la madre tierra, quien a su vez haría escasear el mineral escondiendo las vetas. Sin embargo, esta idea ha venido derrumbándose a medida que la técnica le ha ido ganando terreno a la superstición.

En ese sentido, compañías como Continental Gold, titular minero en Buriticá en el occidente antioqueño, plantea seguir aportando en ese “derrumbe controlado” del mito para abrirle espacio a las mujeres en la industria. Con esa idea, la Compañía graduó a su primera promoción de 53 aprendices en técnicas mineras en alianza con el Sena, incluyendo a las primeras 19 mujeres graduadas como técnicas en labores mineras subterráneas en Colombia.

Mateo Restrepo, presidente de Continental Gold, expresa que liberar esas oportunidades y romper esas barreras es precisamente uno de los componentes de la minería moderna: “Hay muchas formas de discriminación, y en este caso los mitos y la superstición son dos maneras más que quizá no se tienen tan en cuenta y que generan las mismas barreras infranqueables si no hacemos algo al respecto. En nuestra sociedad y en nuestras industriases fundamental superar este tipo de rezagos”.

“Al principio yo lo dudé porque tenía otra idea de la minería. Les aconsejo que no dejen pasar las oportunidades. Ya hay opciones en minería moderna, mecanizada. En el proyecto en el que trabajo hemos tenido todo el apoyo para derrumbar esos mitos”, afirma Diana Betancur, inspectora en salud y seguridad en la empresa.

Un proyecto estratégico

Con una inversión aproximada de 1.2 billones de pesos, en este momento se desarrolla el Proyecto Buriticá, en este municipio del occidente antioqueño. Será la primera mina de oro moderna subterránea mecanizada a gran escala de Colombia. Por estas características fue declarado Proyecto de Interés Nacional Estratégico (Pine) y se estima que aportará cerca de 3 billones de pesos por concepto de impuestos y regalías durante los 14 años de operación, obteniendo más de 280.000 onzas de oro al año y duplicando así la producción legal de este metal en el país a partir del año 2020.