Igualdad y empoderamiento: hacia estos dos propósitos se enfoca el objetivo de desarrollo sostenible ODS 5, que afirma: “Poner fin a todas las formas de discriminación contra las mujeres y niñas no es solo un derecho humano básico, sino que además es crucial para acelerar el desarrollo sostenible. Ha sido demostrado una y otra vez que empoderar a las mujeres y niñas tiene un efecto multiplicador y ayuda a promover el crecimiento económico y el desarrollo a nivel mundial”.

Un objetivo similar estaba en los ocho Objetivos del Desarrollo del Milenio. Colombia avanzó, pero en el análisis hecho en 2015, el objetivo de género fue el que tuvo el menor porcentaje de cumplimento (sólo 66.1%). Lo que significa que el país tiene todavía mucho trabajo que hacer en términos de empoderar a las mujeres en estas dimensiones.

También se necesitan avances en la comprensión de qué es género y qué significa propender y actuar en pro de transformaciones positivas de este. Simone de Beauvoir (1908-1986) nos lo había dicho: “No se nace mujer, se llega a serlo”. Hoy podríamos decir también: “no se hace hombre, se llega a serlo” o “no se nace homosexual, se llega a serlo” o “no se nace transexual, se llega a serlo”. Dicho de otra manera, tal vez más dinámica: “no nacemos mujer (hombre, homosexual, transexual…..), nos vamos haciendo y transformando”.

Esto significa al menos cinco cosas. Primero, género es distinto a sexo. Segundo, el género es una construcción socio-cultural, no natural, que identifica y valora las características. Tercero, el género se configura siempre en las relaciones sociales en un lugar y tiempo específicos. Cuarto, tener una perspectiva de género no es solo enfocarse en mujeres, ni su inclusión en los análisis y políticas, ni es una cuestión de solo ellas. Pensar y trabajar por las equidades debe ser de todos los ciudadanos. Y quinto, hablar de género y buscar equidades de género implica explicitar y considerar diversidades: entender que no todas las mujeres son iguales, que no todos los hombres son iguales, que no todos los y las homosexuales y los y las transexuales son iguales entre sí, no todos y todas tienen los mismos deseos, expectativas, roles, oportunidades, necesidades.

Todo esto está también cruzado por la etnia, clase social y la edad. Y por tanto, debemos hablar en plural de igualdades entre géneros y empoderamientos de los mismos, en diversos contextos territoriales, culturales e históricos. Por eso, mi llamado es que el ODS  5 lo asumamos en Colombia con una perspectiva más amplia y diversa, que dé cuenta de la multiplicidad de géneros en el país.