La comadreja colombiana, conocida científicamente como Mustela felipei, es considerada el carnívoro neotropical “más raro” del sur continental. Sin embargo, en Colombia está catalogada en peligro de extinción debido a la transformación de su hábitat: los bosques de las zonas montañosas de departamentos como Cauca, Huila y Valle del Cauca.

Desde hace más de tres décadas, los científicos colombianos no contaban con fotografías que probaran la presencia de esta comadreja en su hábitat natural. Es más, la única información actualizada databa de finales de los 80, y provenía de ejemplares disecados en museos. En este siglo, no había un solo indicio visual del mamífero.

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El año pasado, los académicos encontraron una luz de esperanza sobre el animal. Juan Manuel de Roux, profesor de la universidad Javeriana de Cali, publicó a la plataforma de ciencia ciudadana “Naturalista” cuatro fotografías de una comadreja atrapada por accidente en la habitación de una finca del corregimiento El Carmen, en el municipio de Dagua.

La comadreja colombiana, conocida científicamente como Mustela felipei, es considerada el carnívoro neotropical “más raro” del sur continental. Foto: Juan Manuel de Roux

Tras el registro fotográfico, la comadreja fue liberada en los relictos de un bosque nuboso que se extiende hacia el Parque Nacional Natural Los Farallones de Cali, una zona ubicada entre los 1.750 y los 1.800 metros sobre el nivel del mar.

El aspecto físico de la comadreja fotografiada llamó la atención de expertos del Instituto Humboldt y las universidades Javeriana de Cali y la de Caldas, quienes emprendieron un estudio minucioso del hallazgo que arrojó como resultado la confirmación de la presencia de un espécimen de la comadreja colombiana.

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“Esta fotografía es la única evidencia disponible en este siglo sobre esta especie de comadreja, y arroja luces sobre una probable distribución en la cordillera occidental, zona donde hubo rastros de su existencia hacia 1986”, aseguró el Instituto Humboldt.

El Humboldt informó que la identificación de la especie se hizo a partir de su pequeño y característico tamaño, cola corta carente de punta negra y una tonalidad más oscura; además de una mancha en el pecho o cuello del mismo color del dorso, “distintivos que hacen suponer a la ciencia que la comadreja colombiana se apartó de sus congéneres sudamericanos”.

La presencia de la mancha ventral en su pecho confirma que este es el segundo registro validado de la especie para la cordillera occidental, afirmó el instituto. “También es el segundo encontrado cerca de áreas protegidas como los parques Cueva de los Guácharos (Huila y Caquetá) y Los Farallones, con posibilidades de presencia en Munchique y Puracé (Cauca)”.

Sus hogares

El modelo matemático BioModelos del Humboldt, aplicado para grandes dimensiones, les permite a los expertos suponer una alta probabilidad de ocurrencia de esta comadreja en Caquetá, Cauca, Huila, Nariño, Risaralda y Valle del Cauca, al igual que en las provincias ecuatorianas Carchi, Imbabura, Pichincha y Napo. 

El Instituto Humboldt dijo que estaa fotografía es la única evidencia disponible en este siglo sobre esta especie de comadreja. Foto: Juan Manuel de Roux

“En cuanto a una distribución potencial en Colombia, los resultados indican que la especie tendría presencia desde el departamento de Antioquia hasta Nariño. Sin embargo, el impacto negativo sobre la zona andina y la disminución de áreas naturales de sus ecosistemas, tanto en Colombia como en Ecuador, hacen dudar sobre la cifra de distribución potencial, cercana a los 82.600 kilómetros cuadrados”, dice el Instituto.