El Parque Nacional Natural Farallones de Cali, zona con más de 196.000 hectáreas donde habitan 108 especies de plantas y animales como murciélagos pumas, panteras, tigrillos, zorros y osos de anteojos, no ha respirado durante el confinamiento obligatorio por el coronavirus.

Así lo demuestran los operativos de control realizados por Parques Nacionales Naturales (PNN) y el Ejército Nacional durante los días de la cuarentena, acciones que han arrojado la captura de ocho personas por realizar minería ilegal dentro de esta área protegida del departamento del Valle del Cauca.

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Las primeras capturas fueron realizadas a finales de marzo, cuando las autoridades sorprendieron en flagrancia a dos presuntos mineros que adelantaban actividades mineras ilegales. “En ese operativo fueron encontradas herramientas manuales que utilizaban para adelantar estas acciones al margen de la ley, además de serias afectaciones ambientales al ecosistema por la contaminación encontrada”, informó PNN.

Los recursos naturales de los Farallones de Cali no han descansado durante la cuarentena. Foto: PNN.

Hace pocos días, mientras los funcionarios hacían recorridos de prevención, vigilancia y control en el sector conocido como Minas del Socorro o Alto del Buey, fueron capturadas otras seis personas por realizar actividades de extracción ilegal minera dentro del área protegida, los cuales fueron dejados a disposición de las autoridades judiciales.

Estas acciones nos han permitido en menos de un mes capturar ocho personas pertenecientes a grupos que adelantan la minería ilegal dentro del Parque Nacional”, anotó la entidad ambiental.

Los mineros que hacen presencia en los Farallones de Cali en su mayoría provienen de los departamentos de Cauca y Antioquia, “personas que además de afectar los recursos naturales ponen en riesgo las comunidades locales, ya que su tránsito en el territorio nacional puede llegar a ocasionar afectaciones a la salud por la propagación del virus”, dijo Parques.

La minería ilegal está catalogada como uno de los principales motores de la deforestación. Foto: PNN.

Según PNN, debido a las medidas para mitigar los contagios por el covid-19, el ingreso a los Farallones de Cali se encuentra temporalmente suspendido. Sin embargo, las mafias aprovechan el confinamiento para poner en marcha sus actividades ilegales.

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La comunidad, Ejército, Policía Nacional y Parques Nacionales, han adelantado puestos móviles para controlar el ingreso de personas y así mitigar la propagación del virus en sus territorios.

“Seguiremos realizando recorridos junto al Ejército para impedir el ingreso de presuntos mineros, cuya actividad ilegal genera importantes afectaciones sobre los ecosistemas y los servicios ambientales del área protegida”.

 
Las autoridades continuarán vigilando la presencia de las mafias mineras dentro del Parque Nacional. Foto: PNN.

Riesgo biodiverso

Los Farallones de Cali, las formaciones rocosas más jóvenes de la cordillera occidental de los Andes, cuenta con varios picos azules que separan las cuencas del Pacífico y del río Cauca. Es el área protegida más grande del Valle del Cauca, donde se conservan cerca de 540 especies de aves y nacen 30 ríos que abastecen el suroccidente del país. 

Además de proveer agua a los principales centros poblados y acueductos veredales de los municipios de Jamundí, Cali, Dagua y Buenaventura, los cuerpos hídricos de los Farallones alimentar a los embalses del Alto y Bajo Anchicayá, sitios donde se genera energía eléctrica. 

El área protegida más grande del Valle del Cauca está acechada por la minería ilegal. Foto: PNN.

“Hace parte de cuencas en la región andina como las de los ríos Cali, Pance, Meléndez, Claro, Timba y Jamundí. En el sector del Pacífico se destacan las cuencas de los ríos Anchicayá, Raposo, Cajambre, Yurumanguí, Mayorquín y Naya, ríos navegables que son utilizados por las comunidades locales. En la zona hacen presencia 84 quebradas permanentes”, informó PNN.

Es un reservorio de diversidad de especies únicas y en peligro de extinción en Colombia que fue declarado como Parque Nacional Natural en 1968. Las zonas más bajas de los Farallones están cubiertas por árboles de hasta 40 metros de altura pertenecientes a la selva húmeda.

La rana venenosa de Lehman, una de las especies que habitan en los Farallones de Cali. Foto: PNN.

Además de murciélagos, pumas, panteras, tigrillos, zorros y osos de anteojos, en esta área protegida habitan cinco especies de primates: mico maicero, mono colorado, chongo, marteja o mico de noche y marimonda, al igual que osos hormigueros, perezosos, ardillas, nutrias, pecaríes, venados, armadillos, cusumbos y la rana venenosa de Lehman.