Han sido encontrados atropellados, envenenados, gravemente enfermos, heridos a golpes o con armas blancas. Algunos postrados sobre la vía pública o los andenes. Otros en medio de potreros y pastizales. Moribundos y con intensos signos de dolor, que expresan en un silencioso llanto. Su vulnerabilidad es evidente.   

Esa es la cruel realidad de muchos de los animales que deambulan por las calles de Bogotá y el país. Lo más triste es que, en un buen número de casos, son las personas cercanas o sus propios dueños quienes los maltratan. 

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Para varios de estos perros y gatos su futuro pareciera ya estar escrito: la muerte. A menos que alguien decida brindarles ayuda. En ese contexto el equipo de urgencias veterinarias del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) ha jugado y lo seguirá haciendo, un rol fundamental.  

En plena emergencia sanitaria y confinamiento obligatorio por el coronavirus, varios profesionales de esa unidad médica animal exponen su integridad física por salvar la vida de un animal, que indefenso, espera por una mano amiga. 

En esa titánica labor, estos otros héroes anónimos, han logrado atender 220 perros y gatos en condición de calle, durante lo corrido del aislamiento preventivo obligatorio, es decir, entre el 24 de marzo y el 11 de mayo. Han sido hallados, según el instituto, en grave estado de salud o en alto riesgo de muerte en diferentes partes de la ciudad. 


Aunque en un porcentaje menor, los gatos también suelen ser heriodos o maltratados en Bogotá. Foto: IDPYBA

"Estos casos han sido reportados por ciudadanos a través de la Línea 123 y los animales son asistidos en el sitio por médicos veterinarios que luego son trasladados a clínicas operadoras del IDPYBA para completar el diagnóstico y el tratamiento que aplique en cada uno", indicaron desde el IDPYBA.  

En un solo día, el equipo de urgencias veterinarias de esa entidad puede llegar a realizar hasta 10 atenciones por situaciones como atropellamientos, envenenamientos, heridas por golpes o armas blancas, caídas, enfermedades degenerativas o infecciosas, entre otras.

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“Durante esta contingencia por la covid-19 hemos estado brindando atención permanente a estas urgencias veterinarias en la ciudad. Agradecemos a los ciudadanos por aplicar el principio de solidaridad social y ayudarnos a salvar vidas de animales que no tienen hogar ni cuidador responsable. Además, los invitamos a hacer un uso racional de la Línea 123 para evitar incurrir en atenciones no procedentes y así poder dar trámite a las situaciones realmente urgentes,” comentó Nelson Gómez, médico veterinario y director del IDPYBA. 

Desde el instituto explicaron que cuando se reporta un caso a la Línea 123, este se enlaza con el IDPYBA para confirmar la urgencia vital, luego se clasifica y se solicita la intervención del equipo médico veterinario. 


Las localidades donde se han atendido más urgencias veterinarias con animales de la calle durante el aislamiento han sido Ciudad Bolívar, Usme y Kennedy. Foto: IDPYBA.

Ciudad Bolívar, Usme y Kennedy son las localidades en donde más se han atendido urgencias veterinarias con animales de la calle durante el aislamiento. Sin embargo, en lo corrido de 2020, la mayor cantidad de reportes se han dado en Engativá, Ciudad Bolívar, San Cristóbal y Usme. En Bogotá este año han sido atendidas un total de 720 urgencias veterinarias con animales de calle.

"Durante esta contingencia también se ha identificado un aumento en los reportes de ciudadanos por casos de animales gerontes o ancianos, que suelen presentar enfermedades crónicas, como las degenerativas articulares. Los ciudadanos logran identificar más estas situaciones por estos días al pasar más tiempo en sus viviendas y prestar mayor atención a los animales sin cuidador responsable que habitan en sus barrios", comentó Gómez. 

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El instituto destacó el hecho de que se hayan reducido en un 38%, aproximadamente, los reportes de siniestros viales con animales, debido a la restricción a la circulación de vehículos en la ciudad. No obstante, informó que los perros siguen siendo los más involucrados en esos casos. 

La mayoría de afectaciones que se han reportado durante el confinamiento obligatorio han sido de tipo ortopédico, como fracturas de cadera, mandibulares o de miembros posteriores, luxaciones o fisuras en algún hueso. Así mismo, por enfermedades infecciosas como parvovirosis, neumonías o bronquitis, y tumores venéreos. La atención de partos en vía pública es otro de los registros más comunes. 


La atención de partos de animales en condiciones de calle en zonas públicas son algunas de razones por las que la gente llama a la línea 123. Foto: IDPYBA.

El IDPYBA explicó que luego de ser atendidos por urgencias, los animales de la calle ingresan a un proceso de rehabilitación física, emocional y comportamental en la Unidad de Cuidado Animal del instituto y superada esa etapa, quedan listos para encontrar un hogar a través del programa de adopciones.

De esta manera, el grupo de profesionales que integran el equipo de urgencias veterinarias del instituto, logra no solo salvar la vida de estos animales, sino, además, brindarles una segunda oportunidad. "Seguiremos brindando atención permanente a los animales más vulnerables de la ciudad", puntualizó Gómez.