En un operativo en la localidad de Fontibón, la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), junto con la Policía Ambiental y Ecológica y el Instituto de Protección y Bienestar Animal, decomisaron 566 animales silvestres y 3,3 kilogramos de carne silvestre que eran movilizados sin los respectivos permisos en la modalidad de encomienda. 

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En una bodega de una empresa de encomiendas y envíos, las autoridades incautaron 511 mariposas muertas de 15 especies diferentes que fueron enviadas desde el municipio de Otanche, en Boyacá, hasta Bogotá. “Estos insectos son comercializados ilegalmente en Europa, Asia y Norteamérica”, dijo la entidad ambiental.

Las mariposas son apetencidas en el comercio internacional. Fotos: SDA. 

En otras dos encomiendas eran transportadas 55 pupas de mariposas (estado de metamorfosis de la mariposa) que también venían del departamento de Boyacá. Ademásse identificó un paquete con 3,3 kilogramos de carne de chigüiro, que sigue siendo consumida a pesar de existir prohibiciones para su uso, consumo y manipulación.

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El tráfico de fauna silvestre sigue afectando las poblaciones naturales y las dinámicas ecosistémicas en todo el territorio nacional. Esta problemática hace que muchas de las especies entren en algún grado de amenaza e incluso extinción, lo que posteriormente desencadena en la pérdida de biodiversidad”, dijo Carolina Urrutia, secretaria de Ambiente.

Algunas de las pupas estaban a punto de convertirse en mariposas. Fotos: SDA.

En lo corrido del año, más de 2.400 animales silvestres han sido recuperados e incautados por las autoridades ambientales de Bogotá.

“Es muy importante recordar que el delito de tráfico de vida silvestre tenemos que detenerlo, evitar la extracción y comercialización de especies. Queremos a todos nuestros animales libres. La responsabilidad es nuestra y en conjunto con la Policía Ambiental seguiremos trabajando en detener este peligroso delito”, afirmó Urrutia. 

Bogotá es el epicentro a donde llegan los animales víctimas del tráfico de fauna. Foto: SDA.