Ecología integral, deforestación, migración y evangelización serán algunos de los temas que se pondrán sobre la mesa en el marco del Sínodo por la Amazonia, encuentro al que el Papa Francisco ya le “dio la bendición” y que se extenderá durante tres semanas. Allí, en el Vaticano, más de 200 personas, entre obispos, expertos, misioneros e indígenas, debatirán sobre la defensa de esta área de bosques y sus habitantes, pues se abordará no solo el aspecto ambiental sino social.

En la misa de este domingo, el Sumo Pontífice les pidió a los fieles orar por los frutos del Sínodo. Le dijo  a la multitud, congregada en la Plaza de San Pedro, que hasta el 27 de octubre reflexionarán sobre la misión de la Iglesia en la Amazonía, la evangelización y de qué forma se puede trabajar para lograr su preservación.

Uno de los propósitos del Papa, que desde siempre ha mostrado su preocupación por el medio ambiente, es que se rompa el statu quo y se propongan verdaderas formas de cuidar mejor a la Amazonía y a sus pueblos indígenas, en medio de un panorama que ha estado nublado por cuenta de los incendios forestales, el desarrollo y lo que describió como las “cenizas del miedo” ideológicas.

En medio de estos planteamientos y posiciones, el líder de la iglesia católica ha debido enfrentarse a las críticas de quienes se oponen a su visión ecologista. Su idea, desde que se posesionó, ha sido movilizar y sensibilizar a los dirigentes del planeta sobre los grandes males a los que se enfrenta este enorme territorio, en el que habitan más de 30 millones de personas, de diversas comunidades, particularmente indígenas. 

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"Dios nos guarde de la avidez de los nuevos colonialismos", manifestó al referirse a la historia de esa inmensa y rica región de Suramérica, azotada por permanentes incendios forestales que, en los últimos meses, provocaron una crisis internacional.

Es mejor el fuego misionero, que el que se extiende y devora

El papa se dirigió a los católicos para que "no se apague el fuego misionero" que para él debe ser "fuego de amor que ilumina, calienta, da vida y no fuego que se extiende y devora", afirmó al abordar uno de los temas más espinosos del encuentro, la evangelización de esos pueblos con culturas muy diferentes.

Instó a los obispos amazónicos a seguir adelante con valentía, siendo “prudentes” pero no “tímidos” al buscar nuevas formas de proteger el medio ambiente y atender a los fieles. A su juicio, hay fuegos que intentan desmontar la selva para dedicar el terreno a la ganadería y agricultura.

“El fuego prendido por los intereses que destruyen, como el fuego que devastó hace poco la Amazonía, no es el fuego del Evangelio”, dijo. “El fuego de Dios es calidez que atrae y reúne en la unidad. Se alimenta del intercambio, no de los beneficios”.

Para el Papa, la Amazonia es “un lugar representativo y decisivo”, donde se juegan muchos intereses y por ellos no ahorra esfuerzos en comprometerse a luchar contra su devastación como respuesta al profundo sufrimiento de los indígenas por su tierra.

Es de recordar, que una de las principales problemáticas que afrontan estos bosques tropicales es la deforestación causada principalmente por los intereses económicos que buscan ampliar sus fronteras no solo con ganadería, sino con cultivos extensivos, además de otras actividades ilegales como la minería. 

Detener la deforestación y la devastación de las comunidades indígenas son temas de gran interés para el movimiento católico de la Amazonía y son los dos puntos de partida de los debates que se iniciarán este lunes en el Vaticano.

La Amazonía abarca nueve países de América del Sur, tiene una superficie de 7,5 millones de km2, en ella residen más de 100 pueblos y es conocida por sus selvas tropicales ricas en biodiversidad.

Alrededor de 87.000 indígenas amazónicos fueron consultados sobre las principales amenazas que afrontan sus comunidades, las cuales en muchas oportunidades son desplazadas por los intereses que están detrás de actividades como la explotación petrolera, el gas, la madera, el oro, entre muchas otras. 

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En total, 113 "padres sinodales" provenientes de la región panamazónica, además de los obispos de la región junto con expertos, misioneros e indígenas, participarán de este encuentro convocado bajo el lema "Amazonía: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral".

El trabajo que se realice en el Sínodo se basará en un documento de trabajo de 80 páginas, en el que se pide escuchar el grito de la "Madre Tierra", asaltada y gravemente herida por el modelo económico basado en un "desarrollo depredador". 

Ordenación de hombres casados

Uno temas complejos que se tratarán en el marco de este encuentro, es la propuesta de que se permita la ordenación de hombres casados. Esto debido a la escasez de sacerdotes que puedan impartir los sacramentos en diferentes regiones de la Amazonia. Muchos obispos locales han manifestado a través de un documento que están a favor de esta posibilidad en el caso de hombres con una vida cristiana ejemplar, los llamados "viri probati", que en este caso serían indígenas.

El 70% de las comunidades de la región amazónica no tienen acceso a la misa dominical,, por ejemplo. Este tema ha generado todo un debate; sin embargo, será a través de las discusiones que se den en las reuniones, que se tomen decisiones en torno al tema.