Estaba oculto entre la hierba de las áreas verdes del Aeropuerto Perales en Ibagué. Posiblemente perdió a su madre, por lo cual lucía desorientado, nervioso e inamovible. Ni el ruido de la guadaña de los operarios que podaban el césped lo alertaron. 

La pequeña cabeza marrón claro del yaguarundí bebé fue vista por varios trabajadores, quienes inmediatamente se comunicaron con expertos de la Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima) para que lo rescataran. Ninguno se atrevió a manipular al felino, sabían que el contacto con el humano podría ocasionarle daños irreparables.

El Puma yagouaroundi, con aproximadamente una semana de vida, se salvó de puro milagro. Fue trasladado al centro de atención y valoración de fauna silvestre de Cortolima, donde veterinarios y zootecnistas determinaron que se encuentra en buen estado de salud.

El cachorro será cuidado por expertos de la autoridad ambiental. El ideal es liberarlo en su hábitat natural cuando crezca. Fotos: Cortolima.

“La información suministrada por el supervisor de seguridad del aeropuerto, encargado de realizar la entrega del individuo, indicó que el neonato de yaguarundí fue encontrado luego de que uno de los trabajadores del aeropuerto realizara una roza en una de las zonas verdes, donde probablemente se encontraba anidado”, explicó Rodrigo Herrera, subdirector de calidad ambiental de Cortolima.

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Una vez se ubicó el área de cuidado parental del centro de fauna de la entidad, los profesionales iniciaron rigurosos cuidados que garantizarán un desarrollo adecuado del cachorro dentro de una crianza artificial, “que incluye una dieta estricta que posteriormente se va a ir integrando a terapia biológica para fortalecer el comportamiento. El ideal es que adquiera habilidades propias de la especie”.

El yaguarundí bebé se salvó de milagro. Es una especie afectada por el tráfico de fauna silvestre. Fotos: Cortolima.

En edad adulta, el yaguarundí puede alcanzar los 70 centímetros de longitud y se alimenta principalmente de mamíferos pequeños y aves, que caza durante el día a diferencia de otros felinos que son más activos en la noche.

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Es una especie que habita en las zonas boscosas de centro y Sudamérica. Su tamaño es inferior al del puma, animal con el que a veces lo confunden; pero cuenta con orejas más pequeñas y alargadas, patas cortas y colores variados en el pelaje, como rojizos, negros, grises claro y oscuro. Carece de manchas en su cuerpo.

Veterinarios y zootecnistas se encargarán de cuidar al pequeño cachorro. Fotos: Cortolima.

De las 36 especies de felinos que hay en el mundo, seis habitan en Colombia: jaguar, puma, ocelote, margay, oncilla y yaguarundí. Este último, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, está catalogado como una especie de preocupación menor.

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Sin embargo, el yaguarundí está bastante amenazado por la pérdida del bosque y la caza local. En Colombia, muchas de las crías son sacadas de sus madrigueras para venderlas como mascotas, una macabra actividad que este año ha sido reportada en varios municipios del Quindío y Valle del Cauca.