Como un acto deplorable fue catalogado por varios defensores de los animales el hecho a través del cual fueron lanzados varios ratones en una bolsa con confeti a la plenaria del Senado en la tarde del martes. 

El suceso generó todo tipo de reacciones y no fueron pocos los parlamentarios que pidieron que se identificara a los responsables. Sin embargo, más allá del ámbito político, lo ocurrido puso en evidencia una triste realidad: la cosificación de los animales. 

Para los animalistas es increíble que existiendo tantas formas y mecanismos de protesta, los manifestantes hayan optado por utilizar ratones vivos, sin importarles lo que les pudiera ocurrir al soltarlos desde una altura que oscila entre los dos y tres metros.  

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"Esto es una demostración del nivel de cosificación en el que tenemos a los animales, creer que son cosas que se pueden tirar de cualquier forma, como si no fueran seres sintientes, es terrible", indicó Juan Carlos Losada, representante a la Cámara, reconocido por su lucha a favor de la protección de los animales y el medio ambiente. 

El congresista afirmó que los ratones eran vertebrados que estaban amparados por la Ley 1774 de 2016, por lo que considera que "quienes lanzaron a estos animales, desde casi un tercer piso, cometieron el delito de maltrato animal". 

"No sabemos a qué grado, pues habría que examinar a los ratones, pero lo que realmente refleja todo esto es que existe  una inconsciencia absoluta de que el animal es un ser sintiente que merece respeto. Esto es realmente lamentable y deplorable", apuntó Losada. 

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Opinión que comparte Carolay Camargo, representante legal de la fundación de protección animal y ambiental Entorno Vivo, quien aseveró que no es correcto utilizar animales para efectuar este tipo de protestas. 

"Se trata sin duda de un caso de maltrato animal. Nosotros los animalistas estamos completamente en contra de ese tipo de expresiones y conductas donde se afecten las especies, no puede pasar que se quite una vida por otra con el objetivo de ofender a alguien", aseguró. 

Entre tanto, el representante Losada señaló que como el acto no les causó las muerte a los ratones, los implicados en el hecho simplemente se verían obligados a pagar una multa que podría estar entre los 5 y 50 salarios mínimos legales vigentes, a menos que un perito veterinario determine si producto de este suceso se les causó otro tipo de problemas a estos animales.  

"La ley se basa en la consecuencia y dice que el caso se iría por la vía penal cuando se le causa la muerte al animal o este sufra graves lesiones físicas o psicológicas", explicó. 

Para Losada también es necesario que las personas dejen de realizar analogías con los animales, de tal suerte que no se les estigmatice y, por tanto, se les cosifique. 

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"Estos animales eran ratones que se pueden comprar en tiendas veterinarias y no ratas. Desgraciadamente cuando se insulta a una persona se le dice rata, por lo que creo que las analogías con animales tienen que ser revisadas en una sociedad que debe ver a las distintas especies como seres sintientes", dijo. 

Hasta ahora se conoce que dos de los ratones fueron atrapados, hasta la noche del martes no se sabía de la suerte de uno más.