La caza, el tráfico ilegal de fauna, la disminución de los cauces de ríos y quebradas, la deforestación y captura para convertirla en mascota, tienen a la nutria neotropical o de río listada como una especie vulnerable a la extinción en Colombia.

Este mamífero, una de las 13 especies de nutrias que habitan el planeta, mide entre 53 y 80 centímetros de largo. Su pelaje es corto y denso color café y tiene habilidades físicas como utilizar los largos bigotes para localizar sus presas y hace uso de la cola para nadar.

En Colombia, Lontra longicaudis se distribuye en todas las regiones biogeográficas, en especial en los flancos de las cordilleras occidental, oriental y central. Es una especie nativa de América Latina, con presencia desde el noroccidente de México hasta el sur de Uruguay, Paraguay y norte de Argentina. 

El departamento del Huila es uno de los hogares de la nutria neotropical o de río. Foto: CAM.

Cuenta con varios reportes en el departamento del Huila, por lo cual la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) formuló el Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca Hidrográfica del río Guarapas, en los municipios de Palestina y Pitalito, para su conservación.

Este instrumento contempla a la nutria de río como una especie objeto de conservación, lo que indica que en la zona se realizan acciones conjuntas de protección y educación ambiental entre las entidades públicas y privadas para garantizar la pervivencia de la Lontra langicaudis en su hábitat natural”, dijo la CAM.

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La autoridad ambiental del Huila destaca la historia de dos nutrias de río bebés que fueron entregadas voluntariamente por la ciudadanía. Los mamíferos llegaron en edad neonatal al hogar de paso de fauna silvestre de la dirección territorial sur de la CAM.

El primer caso se registró en 2019, una cría de nutria de aproximadamente un mes de vida en el municipio de Garzón, que fue entregada voluntariamente por un ciudadano. Durante la primera atención veterinaria se constató que registraba baja temperatura, leve grado de deshidratación y el ombligo en fase de cicatrización”, anotó la entidad.

Dos crías de nutria de río han sido rescatadas por la autoridad ambiental en los últimos dos años. Foto: CAM.

Durante más de seis meses, la pequeña nutria permaneció bajo estricto cuidado de veterinarios y biólogos de la CAM, quienes se dieron a la tarea de garantizar la vida del animal por medio de suplementación vitamínica oral e inyectable en los primeros días, papillas en edad más avanzada y culminando con comidas 100 por ciento naturales, como peces de río y huevos. 

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Tuvimos que enseñarle a nadar por medio de baños intermitentes con secado-calefacción y estimulación de esfínteres y adaptación de una cama con cobija térmica y agua a voluntad. Con estas actividades, la cría aprendió lo que en su hábitat natural le hubiese enseñado su mamá”, explicó Nancy Ramírez, médica veterinaria de la CAM.

La nutria, debido a la temprana edad en la que fue recibida y el alto nivel de impronta, no pudo regresar a un hábitat natural. “El mamífero fue enviado al zoológico Santacruz en Cundinamarca, donde expertos la alimentan y cuidan”, mencionó la corporación.

Las dos nutrias no podrán regresar a su hábitat natural por la corta edad en la que fueron rescatadas. Foto: CAM.

Otra cría en Pitalito

En febrero de este año, un campesino del corregimiento de La Laguna, en el municipio de Pitalito, encontró a una pequeña cría de nutria cerca de un incendio forestal.

Pese a que algunos transeúntes de la zona le ofrecieron dinero por el espécimen, el ciudadano decidió entregarla a la dirección territorial sur de la CAM, donde actualmente permanece bajo cuidado de los especialistas.

La nutria de río es capturada para convertirse en mascota. Foto: CAM.

Esta nutria tenía cerca de dos meses de nacida. El primer dictamen veterinario evidenció que presentaba tensión ocular anormal por una posible deshidratación, mucosas secas y una piel con elasticidad levemente disminuida, condiciones asociadas con las altas temperaturas”, indicó la veterinaria de la CAM.

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La pequeña nutria primero fue alimentada con papillas de pescado fresco cada cuatro horas, tanto en el día como en la noche. “Ya come pescados y huevos, además aprendió a nadar con la técnica de baños intermitentes con secado-calefacción y estimulación de esfínteres”.

El mamífero permanece bajo el cuidado de la CAM en la finca Marengo, donde le construyeron un escenario adecuado para sus necesidades. “Al igual que la primera nutria, no volverá a un hábitat natural por la corta edad en la que fue rescatada. Su destino será un sitio de reubicación, puntualizó la entidad.

El contacto con el hombre causa estragos irrecuperables en las nutrias. Foto: CAM.