En los últimos 28 años, la motosierra puso fin a más de 6,7 millones de hectáreas de bosque en Colombia, un flagelo que tiene como principales motores al acaparamiento de tierras, la ganadería extensiva, los cultivos ilícitos, la minería ilegal, los incendios forestales y el desarrollo de infraestructura.

Es decir que entre 1990 y 2018, la deforestación le arrebató al país un mordisco de bosque superior a la extensión del departamento de Antioquia, panorama que ubica a Colombia como el cuarto territorio a nivel mundial más afectado por esta problemática, después de Brasil, Congo e Indonesia.

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El acaparamiento de tierras es responsable de casi el 50 por ciento de la deforestación nacional, una actividad marcada por la ilegalidad que en 2018 puso fin a 197.159 hectáreas boscosas. El segundo verdugo es la ganadería extensiva, mecanismo que consiste en tener pocas cabezas de ganado en grandes áreas. Los bosques y las selvas son talados y calcinados para dar paso a extensas sabanas ganaderas.

Antioquia, Córdoba, Casanare, Meta y Caquetá son los departamentos más ganaderos de Colombia, una actividad asociada con la pérdida del bosque. Foto: Jhon Barros.

Según el Censo Bovino del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) de 2018, el país cuenta con más de 26,4 millones de cabezas de ganado, distribuidas en aproximadamente 600.000 fincas. El municipio más ganadero de Colombia es San Vicente del Caguán, territorio amazónico del Caquetá que alberga 831.500 reces y el cual es precisamente el más deforestado a nivel nacional: el año pasado perdió 19.652 hectáreas. 

Por su parte, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) informó que en Colombia la actividad ganadera está desbordada. Tan solo 15 millones de hectáreas cuentan con suelos aptos o con vocación pecuaria, pero en la actualidad más de 34 millones de hectáreas son destinadas para dicho fin.

Luz de esperanza

Con el fin de mermar los impactos ambientales causados por la ganadería, la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) y las empresas de carne bovina y de lácteos firmaron dos acuerdos de cero deforestación con el gobierno nacional, los cuales tienen como objetivo la conservación, restauración y uso sostenible de los bosques del país.

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Según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, con esta firma la cadena cárnica y láctea colombiana se compromete a eliminar las prácticas de expansión de la frontera agrícola y ganadera en las cadenas productivas de sus empresas, además de no transformar los ecosistemas de páramo en el país.

José Félix Lafaurie y Ricardo Lozano lideraron la firma de los acuerdos cero deforestación con los sectores cárnicos de de lácteos. Foto: MinAmbiente.

El presidente de Fedegán José Félix Lafaurie y el ministro de Ambiente Ricardo Lozano, fueron los encargados de liderar la firma de vinculación de estos gremios a los acuerdos de cero deforestación, en los cuales también participan las empresas compradoras, productores y gremios de carne y lácteos, el Ministerio de Agricultura, Agrosavia y varias organizaciones de la sociedad civil.

“Estos mecanismos promueven la transformación positiva de las cadenas de suministro de materias primas agropecuarias y reducen la huella causada por la pérdida de bosque en Colombia. Son acuerdos que están enmarcados en una iniciativa global donde el sector público, privado y la sociedad civil se comprometen a realizar una transformación positiva en las cadenas de valor, en este caso carne y leche, para reducir la pérdida de bosque”, informó Lozano.

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Con la firma de estos acuerdos, el gremio ganadero se compromete a promover acciones coordinadas en los eslabones de producción, transformación, comercialización y consumo de la carne bovina y los lácteos, por medio de un seguimiento desde el origen de los productos, el monitoreo de la deforestación, políticas de proveedores, acuerdos de conservación y restauración con productores. 

San Vicente del Caguán, territorio amazónico de Caquetá, es el municipio más ganadero de Colombia. También es el más deforestado a nivel nacional. Foto: Universidad Nacional.

“Estas acciones permitirán que los consumidores puedan identificar los productos cero deforestación en el mercado y garantizar que con su compra no está aportando a la degradación de nuestros bosques y páramos”, anotó el ministro de Ambiente.

El acuerdo cero deforestación de carne está conformado por Fedegán y Asocárnicas como gremios y las empresas Grupo Takami, Asobrangus-Angus Azul, Prestige Colombia, Carnatural SAS, Inversiones Agropecuarias El Maute y Rey Zamuro SAS. El de lácteos cuenta con las empresas Alquería, Grupo Takami, Hermanos Rausch y el Comité Departamental de Ganaderos de Caquetá y Fedegán como representación del gremio.

National Wildlife Federation, Proyección EcoSocial, WCS, Fondo Acción, Solidaridad, Proforest y Fundación Natura son las organizaciones de la sociedad civil que hacen parte de estos mecanismos, al igual que las compañías de servicios Climate Focus y Ganso Técnicos, la Universidad Nacional, las organizaciones internacionales GGGI y CIAT y la Mesa de Ganadería de Sostenible de Colombia.

Empresas y gremios ganaderos firman acuerdos cero deforestación con el gobierno nacional. Foto: Ministerio de Ambiente.

Más sectores comprometidos

El ministro de Ambiente informó que una de las metas del Plan Nacional de Desarrollo es suscribir cinco acuerdos cero deforestación con diferentes sectores productivos a 2022, de los cuales ya fueron concretados cuatro: carnes, lácteos, cacao y aceite de palma.

El siguiente acuerdo se firmará con el sector de la madera, para el cual ya se ha establecido una línea estratégica dentro del Pacto Intersectorial por la Madera Legal en Colombia”, indicó Lozano.

La Gran Alianza contra la Deforestación y la Fundación para la Conservación y Desarrollo Sostenible han evidenciado en varios sobrevuelos la tragedia de los bosques amazónicos. Foto: Jhon Barros.

La cabeza de la cartera ambiental complementó que estos esfuerzos están enmarcados en la “Estrategia colombiana baja en Carbono, adaptada y resiliente al clima”, que pretende separar el crecimiento económico del país del crecimiento de las emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI), “promoviendo la competitividad, el uso eficiente de los recursos, la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías, así como la adaptación de los territorios al cambio climático”.

Actualmente, el gobierno diseña la Acción de Mitigación Nacionalmente Apropiada de Ganadería Bovina Sostenible, que busca reducir las emisiones de estos gases producidas por el sector pecuario.

Tragedia amazónica

Según el Ideam, 70 por ciento de la deforestación registrada en 2018 ocurrió en la Amazonia, la zona más biodiversa y con mayor cantidad de bosque tropical en el país. Más de 138.000 hectáreas de bosque fueron erradicadas por la motosierra.

Los cuatro departamentos más deforestados el año pasado fueron amazónicos: Caquetá (46.700 hectáreas), Meta (44.700 hectáreas), Guaviare (34,500 hectáreas) y Putumayo (13.900 hectáreas).

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A nivel municipal también reinan los territorios de la Amazonia: San Vicente del Caguán, La Macarena, Cartagena del Chairá, San José del Guaviare, Calamar, El Retorno y Puerto Guzmán lideran el ranking de la deforestación.

La situación de los Parques Nacionales Naturales es la más crítica. Tinigua, La Macarena, Chiribiquete, Cordillera de los Picachos y La Paya fueron las áreas protegidas más deforestadas. 

San Vicente del Caguán, municipio más deforestado del país, cuenta con un homenaje al hacha como principal monumento en su parque central. Foto: Jhon Barros.