En medio de las turbias aguas del río San Juan fueron interceptados el pasado 10 de abril, sobre la 1:30 de la tarde un grupo de periodistas colombianos y extranjeros. Una lancha rápida, en la que se transportaban dos hombres vestidos de civil que portaban pistolas semiautomáticas calibre 9 milímetros, los obligaron a orillarse, tras haberlos perseguido durante varios minutos

Frente al pueblo de Paimadó, a escasos 20 kilómetros de Istmina, uno de los sujetos ascendió a la embarcación en la que se transportaban los periodistas colombianos Andrés Venegas Canosa, Ramón Campos Iriarte y Juan Carlos Tavera, junto con el fotógrafo y documentalista Francisco Acosta y el reportero alemán Toni Keppeler, al igual que el motorista que conducía la embarcación.

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"Se identificaron como integrantes de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia", comentó Ramón Campos Iriarte, periodista independiente, quien se encontraba en la zona entregando 50 filtros de agua a igual número de familias del corregimiento de Negría, en el municipio de Istmina, en Chocó, pues desde hace algún tiempo hace parte de la iniciativa ¡No Hay Agua!, a través de la cual un grupo de periodistas contribuyen a financiar y entregar este tipo de elementos a comunidades colombianas que no tiene acceso a agua potable. Otro grupo de reporteros se encontraba en la región trabajando en un reportaje para el medio WOZ - Die Wochenzeitung, de Zürich (Suiza) sobre conflicto armado y cultivos ilícitos. 

Luego de revisar el bote y la carga, los integrantes de ese grupo paramilitar acusaron al grupo de "estar grabando al navegar por el río, con posibles intenciones relacionadas con inteligencia militar", dijo Campos. De inmediato el grupo les explicó que eran periodistas y que estaban ejerciendo su trabajo. 

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"Nos pidieron, entonces, que les entregáramos las cámaras (cinco de fotografía y una de video) y ante la negativa pidieron las tarjetas de memoria. Después de unos 15 minutos de conversación, los dos hombres nos dejaron ir, no sin antes advertirnos que si éramos agentes del Estado y llegábamos a tener alguna clase de perjuicio por su presencia sin permiso en la zona, tomarían represalias contra el motorista, a quien amenazaron hasta con asesinarlo", relató Ramón.  

"Rechazamos enfáticamente que a los periodistas se les involucre en el conflicto armado existente en Colombia. Queremos visibilizar lo que pasó y, de esta forma, que la sociedad civil y las autoridades rodeen al motorista", dijo.

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Campos informó que en esa región antes hacían presencia las Farc, pero tras la firma del proceso paz, las Autodefensas Gaitanistas asumieron el control de la zona. "Controlan la minería ilegal de oro existente, así como el narcotráfico. Lo increíble es que conviven junto a la Policía, pues a solo cinco minutos de donde nos detuvieron se ubica un puesto policial", manifestó. 

Así las cosas, pareciera que por esa zona no se puede circular sin permiso de ese grupo armado ilegal. "Reivindicamos el derecho a la libre locomoción y tránsito por todo el territorio nacional, así como el derecho a la plena libertad de prensa", recalcaron tres de los periodistas inmiscuidos en esta detención en una carta que fue enviada a la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip).