El Águila Crestada (Spizaetus isidori), la Cotorrita Alipinta (Touit stictopterus) y el Periquito Aliamarillo (Pyrrhura calliptera) son aves que tienen un fuerte arraigo al hábitat boyacense. 

Un estudio adelantado por la Corporación Autónoma Regional de Chivor (Corpochivor) así lo determinó. En la investigación, que tardó ocho años y que se adelantó en los 25 municipios en los que esta autoridad ambiental tiene jurisdicción (suroriente de Boyacá), se lograron identificar 548 especies de aves residentes y migratorias.

“La identificación de estas especies ha sido un trabajo conjunto de nuestro equipo profesional, universidades y las comunidades de la región. Es de gran agrado saber que nuestro territorio es propicio para que las aves habiten en la jurisdicción y es una oportunidad para invitar a los pobladores de los 25 municipios para que preservemos nuestra fauna”, comentó Fabio Antonio Guerrero Amaya, director general de Corpochivor.

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La existencia de 14 aves en condición de amenaza fue otro de los hallazgos que evidenció este informe, al igual que la identificación de los grupos funcionales más representativos, entre los que se encuentran los insectívoros (controladores de plagas), con un 34,24%; insectívoro-frugívoro (dispersores de semillas), con un 17,30%, y nectarívoro (polinizadores importantes), con un 8,37%.

Según la corporación, estas especies cumplen un papel fundamental dentro la regulación de la cadena trófica, la economía campesina y conservación de los ecosistemas.

"En la jurisdicción de Corpochivor tenemos aves de clima frío, medio y cálido. Es importante entender que son especies estratégicas para todos los procesos de la biodiversidad y por eso hay que cuidarlas", apuntó Guerrero. 

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El estudio señaló, además, que el suroriente de Boyacá es un sitio ideal para aves migratorias debido a sus conexiones con ecosistemas estratégicos, tanto en el continente americano como de la cordillera oriental de Los Andes. 

De esta forma, la región conocida como el Valle de Tenza, en Boyacá, entra a aportar al registro de las 1.920 especies que se encuentran en el país, cifra que lo convierte en el de mayor diversidad de aves a nivel mundial. Así quedó corroborado en la última edición del Campeonato Mundial de Observación de Aves, también conocido como Global Big Day, en el que Colombia obtuvo el título por tercera vez consecutiva, al registrar 1.592 aves en la plataforma eBird, 76 más que Perú que se ubicó en la segunda posición.  

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Antioquia fue el departamento que mayor número de especies reportó, con 749, seguido por el Valle del Cauca, con 719; Meta, con 653; Risaralda, con 594; Putumayo, con 588; Cundinamarca, con 579, y Nariño, con 564.

Colombia venía de ser campeón dos años consecutivos. En 2017 y 2018 se había quedado con el título al registrar 1.487 y 1.548 especies, respectivamente. De esta manera, el país demuestra el gran potencial de aviturismo que tiene, al contar con 79 especies endémicas, 197 migratorias y 193 casi únicas en todo el territorio nacional.

El llamado este jueves en la conmemoración del Día Internacional de las Aves es a protegerlas, cuidar su hábitat y denunciar el tráfico ilegal.