El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ricardo Lozano, sufrió un revés político luego de que el representante por el partido liberal, Harry González, lo citara a la Comisión Primera de la Cámara a un debate de control político. En este escenario, otros congresistas del mismo partido le pidieron renunciar por considerar que le falta liderazgo en el manejo de temas que son sensibles para la protección del medio ambiente.

Por ejemplo, le cuestionaron la falta de apoyo a proyectos que buscan combatir el uso de plásticos, la creciente deforestación en la Amazonia, un tema para el cual -según los representantes- el Gobierno no tiene una meta clara en el Plan Nacional de Desarrollo. También le reprocharon su ‘guiño‘ a que se retomen las aspersiones aéreas con del glifosato, así como la no adopción de una postura clara frente al fracking. 

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El representante Juan Carlos Losada fue uno de los más enérgicos. "Usted no puede ser un ambientalista ministro y permitir que en Colombia se vayan a deforestar 800.000 hectáreas en estos cuatro años. Renuncie, así lo hizo el ministro de Ambiente francés cuando tuvo que renocer que el gobierno de Macron nada estaba haciendo para llegar a las metas del Acuerdo de París; reconózcalo usted también y renuncie", dijo enfáticamente.   

Losada, perteneciente al partido Liberal, aseguró que la forma como desde del gobierno se está planteado atacar la deforestación solo le conviene al gremio ganadero. "El 62% de la deforestación en Colombia es causado por la ganadería, según el último estudio de Fedesarrollo. El problema central de la tala de árboles en el país es la ganadería", comentó.

Jhon Jairo Hoyos, representante a la Cámara por el partido de la U, se unió al clamor de Losada."Voy a pedirle que reflexione y si encuentra que no puede hacer o corregir aquello por lo que tanto luchó antes de entrar a este gobierno, lo mejor es que renuncie", manifestó. 

Al debate de control político también había sido invitado el Ministro de Defensa, pero no asistió. Foto: Semana. 

El representante Julián Peinado Ramírez fue otro de los que apoyó la propuesta. Al término del debate de control político, que él citó junto González, señaló que las respuestas del ministro le dejaban más dudas que respuestas. "Me voy insatisfecho y con muchas inquietudes frente a la desaparición del bosque andino", apuntó.  

En defensa de Lozano salió la bancada del Centro Democrático. Margarita Restrepo defendió su labor y resaltó que el culpable del aumento de la deforestación en el país no era este ministro, sino el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos que -según ella- poco hizo para contrarrestar este flagelo.  

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Opinión que compartió su compañero de bancada Gabriel Vallejo, quien aseveró que Lozano heredó el problema y desde el primer día ha estado en la búsqueda de soluciones. "Estamos frente a uno de los mejores ministros de todos los tiempos. Lo necesitamos estos cuatro años para que siga defendiendo el medio ambiente de este país", comentó Vallejo, quien considera que en Colombia no hay un problema ambiental sino de criminalidad. 

"No es con una renuncia  ni estigmatizando a los pequeños ganaderos que solucionamos este tema. La ilegalidad es el principal tema ambiental de Colombia", recalcó el congresista, quien aseveró que el Plan Nacional de Desarrollo sí tiene planteadas unas metas realistas frente al tema de la deforestación y las estrategias para lograrlo como, por ejemplo, el Consejo Nacional de Lucha contra la Deforestación. 

"Creo que la desinformación y la falta de conocimiento ha hecho que se incurran en errores de apreciación. En el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 se propuso reducir la tasa de deforestación a 90.000 hectáreas por año y el resultado fue todo lo contrario, se incrementó. El ministro nos habla con la verdad y propone unas metas claras", recalcó.

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Frente a la propuesta de dejar su cargo, el ministro Lozano calificó el hecho como normal en un ejercicio de sostenibilidad. "No nos gusta que nos digan las verdades, aquí estamos diciéndolas, no solo en el tema de bosques, también de calidad del aire. A partir de ahí tenemos que diseñar las políticas ambientales. Eso está pasando en el tema de la deforestación, nunca se nos prestó atención y esta es la oportunidad para que Colombia lo sepa", dijo. 

La deforestación en 2018 podría llegar a ascender a 280.000 hectáreas. Foto: archivo/Semana.

El funcionario señaló que no había porque preocuparse en el tema de la meta contra la deforestación en el Plan Nacional de Desarrollo. "Lo que le estamos diciendo es la verdad al país. Siempre se creyó que nosotros estábamos ganando la batalla en este tema y no es verdad, todo lo contrario, cada año se multiplica por tres o cuatro. Ahora lo pertinente es quebrar ese crecimiento y ese es nuestro gran compromiso", manifestó. 

El jefe de esa cartera explicó que la tasa creciente de deforestación actualmente llega al 23% y la meta es llevarla a cero. "Vamos a empezar por supuesto a reducirla desde ya. Muy posiblemente la disminución va ser de dos o tres por ciento hasta llegar a cero en los próximos años. No va a ser nada fácil, todos tenemos que ponernos de acuerdo y comprometernos, pues este no es un tema que solo le compete al Ministerio de Ambiente", puntualizó. 

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Al final de la sesión, varios congresistas se mostraron inconformes con las respuestas dadas por el ministro y le solicitaron mayor precisión y respuestas eficaces para realmente reducir la deforestación. Juanita María Goebertus fue una de ellas. "Por su puesto que usted en su trayectoria como ambientalista aportó mucho en la identificación de este fenómeno, pero esperábamos que nos diera propuestas de solución, no solamente que reclamara que era usted quien había denunciado esto antes. Estos no son momentos para cortes de cuentas frente al gobierno anterior, que tiene mucha responsabilidad, pero hoy ustedes son el gobierno y ya no resistimos más esa respuesta", exclamó  

La representante afirmó sentirse muy preocupada por la meta del plan porque aduce que se van a sacrificar cerca de 900.000 hectáreas antes de llegar al punto de inflexión. "Eso es dramático, es el reconocimiento de que no hay nada que hacer para que la deforestación no siga creciendo. No recibo, tampoco, respuestas sobre temas que plantee como el acceso a tierras de baldíos, formalización, castástro multipropósito, garantías serias y crecimiento en la capacidad de reconstrucción de los bosques", manifestó. 

Durante la sesión se planteó, además, la posibilidad de declarar el estado de emergencia para poner freno a este flagelo. El tema quedó sobre la mesa.