Ver a su hija regresar a su tierra ha sido uno de los momentos más gratificantes en la vida de Flor María Rincón. Esta emprendedora logró arrebarle a la ciudad a Jenifer,  una joven de 20 años que se ha convertido en su mano derecha. 

Junto a ella, logró sacar adelante a Canguro, la empresa de transporte de palma que tiene su asiento en el municipio de Sabana de Torres y cubre gran parte del Magdalena Medio santandereano. A diferencia de otros emprendimientos de este tipo, esta microempresa sobresale porque incorporó la tecnología a un proceso que antes se producía manualmente.

"Vimos una oportunidad en un proyecto fallido. Compramos en una chatarrería ubicada en el departamento del Cesar unos brazos hidráulicos que tenían una serie de comandos y decidimos reestructuralos. Luego de una serie de pruebas, empotramos uno en un camión. Este funciona autónomamente y puede ser transportado a cualquier lugar, pues no tiene ningún tipo de restricción normativa la ser un vehículo diferente", apuntó Rincón. 

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La mujer, de 41 años, explicó que la función del brazo era recoger los racimos del fruto de la palma y subirlos al vehículo transportador que traslada el material a centros de acopio. Esta idea de negocio, que se ha convertido en un referente a nivel regional, ha permitido reducir los riesgos y mejorar la  productividad del proceso

"Junto con mi esposo y mi hijo, quienes también hacen parte de la empresa, logramos convencer a mi hija de que operara la grúa, pues es técnica en sistemas. Tristemente al terminar el colegio, ella nos dijo que se quería ir a la ciudad ante la falta de oportunidades laborales en el municipio. Con algunas amigas partieron a Bucaramanga en donde, por lo general, las chicas tienden a desempeñarse como empleadas del servicio doméstico. Tres meses después volvieron totalmente frustradas. Ahora solo me agradece por haberle insistido en que volviera y no dejarla vivir experiencias tan feas", recalcó. 

Jeniffer Serrano Rincón es la encargada de manejar la grúa de su empresa familiar llamada Canguro. Foto: archivo particular. 

Flor María, quien es técnica adminstrativa del Sena, aseguró que gracias a esta idea de negocio han logrado cambiar la mentalidad en los jóvenes para que no migren del municipio, al visibilizar que existen oportunidades para vivir dignamente. "Como mujer montamos un precedente, demostramos que en cualquier tipo de escenario podemos sobresalir y que nada nos queda grande", dijo. 

La expectativa de Rincón, ahora, es postularse a un proyecto de capital semilla para fortalecer su negocio y mejorar el prototipo, realizar la patente del brazo hidráulico que crearon con su familia; implementar una alianza estratégica con algunas productoras de grúas para venderles la idea y entablar un diálogo con el Sena con el objetivo de que enseñen a sus estudiantes a operar este tipo de maquinaria para, de esta forma, poder contar con personal calificado a futuro. 

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Como ella, decenas de emprendedores colombianos, de diferentes partes del país, han resultado beneficiados con la estrategia Sacúdete del Gobierno nacional, apoyada por Ecopetrol y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Pnud. Esta iniciativa gubernamental está enfocada en promover la innovación, fortalecer las competencias y las capacidades de los jóvenes en los territorios, así como el talento en el país, además de contribuir al cierre de brechas y a la equidad, a través del acompañamiento y el acceso a la información y el conocimiento, y el apalancamiento de proyectos de vida legales y sostenibles. 

El medioambiente es protagonista 

Maricel García, fundadora de la microempresa Artecryl en Acacías, Meta. Foto: Mauricio Ochoa Suárez/Semana

El caso de Maricel García, es similar al de Flor María, solo que su emprendimiento llamado Artecryl se basa en reutilizar los desechos del café (cunchos), así como de la madera (aserrín) y un fruto muy popular y abundante, pero muy contaminante, de la región donde se originó esta idea de negocio: Acacías, Meta. 

Con base en estos tres elementos, esta mujer fabrica igual número de pastillajes o plastilinas manejables y moldeables, similares a la arcilla o el porcelanicrón, con los que elabora desde pequeños llaveros y recordatorios hasta grandes esculturas. Su valor agregado está en que su producto es totalmente biodegradable y, por tanto, amigable con el planeta la estar hechos con residuos de fibras naturales.

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"Empecé hace 12 años junto a mi esposo y mis tres hijos en este emprendimiento. Luego al alcalde le gustó la idea y me ayudó a potencializarlo. Al observar que hacíamos representaciones de la fauna, flora y demás íconos que identifican el municipio y el departamento me ayudó a ingresar al Sena como instructora y desde entonces he capacitado a más de 400 mujeres de la región", expresó. 


En Artecryl elaboran llaveros y souvenir en diferentes tamaños hechos con un pastillaje a base de residuos de café, aserrín y frutos naturales. Foto: archivo particular 

Actualmente, Maricel trabaja con 21 mujeres, quienes se dedican a elaborar los pedidos que son comercializados, por ahora, a nivel departamental en ciudades como Villavicencio, Lejanías, Guamal, Yopal y Paz de Ariporo. "También estamos vendiendo el pastillaje en Bogotá en donde mensualmente nos compran entre 60 y 70 libras para hacer esculturas", apuntó. 

García informó que ya patentó dos de sus pastas y se encuentra en proceso de registrar otra. "Hace un año hacemos parte de la estrategia Sacúdete y realmente ha sido una bendición, pues nos ha abierto muchas puertas y nos ha enseñado mucho", puntualizó. 

Maricel y Flor María hicieron parte de la iniciativa Travesía Bogotá, liderada por el Pnud, en la que recibieron capacitaciones y participaron en sesiones de relacionamiento estratégico que podrían redundar en la dinamización de su mercado.