Los habitantes de los consejos comunitarios Los Delfines y Cupica, ubicados en los municipios de Bahía Solano y Juradó, decidieron dejar de degradar los bosques y apostarle a la conservación.   

En esa región, que registra altos niveles de pobreza multidimensional y necesidades básicas insatisfechas, la deforestación cada vez iba ganando más terreno, ante la falta de alternativas de sustento, situación que ponía en riesgo la seguridad alimentaria, la gobernanza territorial y los servicios ecosistémicos prestados por los bosques húmedos tropicales. 

Le sugerimos: Chocó y Norte de Santander, las nuevas víctimas de la deforestación en Colombia

El panorama tendía a agudizarse en este reconocido "hotspot" de biodiversidad, un territorio único que contribuye a disminuir la vulnerabilidad mundial frente a los efectos del cambio climático. Por esa razón, la empresa colombiana Biofix Consultoria, experta en estructuración de proyectos de mitigación de gases efecto invernadero en el sector forestal, decidió desarrollar allí la iniciativa Delfines-Cupica-REDD+, con el que busca conservar y que se haga un uso sostenible del bosque. 

A partir de la incursión en actividades como el ecoturismo, manejo forestal sostenible, aprovechamiento sostenible de la pesca y el impulso de productos nativos como el achiote, coco, jengibre y vainilla, se diversificó la matriz económica. Esto ha permitido la preservación de 103.000 hectáreas de bosques nativos en territorios colectivos y el mejoramiento de la calidad de vida de cerca de 1.600 familias, aunque la meta es cobijar a más de 7.000 personas. 

La iniciativa ha permitido reducir y compensar cerca de tres millones de toneladas de dióxido de carbono hasta el momento y recaudar fondos, a partir de la venta de bonos de carbono a los grandes productores, distribuidores, comercializadores y usuarios de combustibles fósiles que quieren neutralizar el impacto generado por sus actividades económicas sobre el ambiente. 

Le recomendamos: ¿Conviene impulsar la ganadería en el Chocó?

La estructuración del proyecto, que se encuentra en la fase de implementación, está basada en el mecanismo de mitigación ambiental denominado REDD+, que busca reducir las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques. 

"El turismo en esta zona es una manera de desarrollarse de una forma sostenible, brindando oportunidades que son alternativas a modos de visa que podrían ser más agresivos con el medioambiente o las personas", indicó Mar Palanca, integrante del proyecto Madre Agua. 

Los recursos que resulten de la venta de bonos de carbono permitirán mejorar las condiciones de vida de las comunidades que conforman los consejos comunitarios, a partir del apalancamiento de negocios verdes y el fortalecimiento de la gobernanza territorial y ambiental. 

Jhuver González, representante consejo comunitario Los Delfines, señaló que existe un respeto fuerte hacia los principios de las comunidades y un reconocimiento a las autoridades étnicas como tal, por eso decidieron incursionar en ese proyecto. "Hay confianza y mucha expectativa para que sigamos avanzado", sostuvo. 

William Klinger, director general del Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico, afirmó que esa institución decidió apoyar la iniciativa de Biofix dado que "ambos tenemos estrategias de conservación del territorio como posibilidad productiva y de construcción de modelos propios de gobernanza que posibiliten vivir en mejores condiciones, pero conservando los recursos que la naturaleza les dio a estos terriotorios. Tienen, además una apuesta productiva sostenible", mencionó. 

Los ganadores 

El proyecto Delfines-Cupica-REDD+ acaba de ser seleccionado como el ganador en la edición 2020 de los Premios Latinoamérica Verde, en la categoría bosques y flora del continente.

Su designación se debe a la alineación que tiene con Objetivos de Desarrollo Sostenible, como el fin de la pobreza, hambre cero; salud y bienestar; educación de calidad; igualdad de género; vida de ecosistemas terrestres y acción por el clima. 

Le puede interesar: Puerto en Golfo de Tribugá generaría graves afectaciones en área protegida

Este reconocimiento estimula a los consejos comunitarios Los Delfines y Cupica, junto a Biofix a seguir adelante, pues la meta es reducir las emisiones de 455.000 toneladas de dióxido de carbono por año.  

"Es una apuesta a la que le vamos a seguir poniendo todo nuestro empeño para que sea un ejemplo no solo del municipio de Bahía Solano y el departamento del Chocó, sino también para Colombia y el mundo", manifestó Isaac Lozano, represente del Consejo Comunitario de Bahía Cupica.