Por lo menos un mes tardará la limpieza de las playas de Punta Roca, Salgar, Sabanilla y Puerto Colombia. La empresa de acueducto, alcantarillado y aseo Triple A, así lo considera.

Esta entidad, que junto a funcionarios de la Gobernación del Atlántico, la Alcaldía de Puerto Colombia, la Defensa Civil, el Ejército y la Corporación Autónoma Regional del Atlántico se encuentran adelantando la recolección de las más de 700 toneladas de desechos que desde el 30 de mayo flotan frente a las costas, informó que hasta ahora han sido removidos alrededor de 250 toneladas de los residuos provenientes del río Magdalena. 

Mientras continúan los operativos de limpieza, se intenta establecer a qué entidades corresponde tomar las acciones para resolver este problema de raíz. El gobernador del Atlántico Eduardo Verano, y el alcalde de Puerto Colombia, Steimer Mantilla, han sido enfáticos en señalar que es a la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena, Cormagdalena, la institución a la que atañe intervenir y atender esta problemática. 

Entra tanto, desde Cormagdalena aseguran que son las autoridades locales y departamentales, así como las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) que tienen injerencia en los municipios ribereños al río, los que deben emprender las acciones necesarias para impedir la disposición de desechos en este afluente. 

"Como nos llamamos corporación autónoma regional se piensa que nosotros somos una autoridad ambiental, osea que hacemos parte del Sistema Nacional Ambiental y eso no es así, no lo somos. Nosotros fuimos creados por la Constitución Política (artículo 331) y desarrollados en la ley 161 de 1994. Eso no quiere decir que no tengamos nada que ver con el río, pero sí queremos tomar ese liderazgo y hacer un llamado para que de manera coordinada y conjunta con las autoridades ribereñas, los comités de gestión del riesgo y las autoridades ambientales regionales, trabajemos para resolver esta problemática", señala Jairton Díez Díaz, asesor técnico de la dirección para tema ambientales de Cormagdalena.

En contexto: La basura invadió las playas de Puerto Colombia

El funcionario indica que esa entidad tiene bajo su jurisdicción 129 muncipios ribereños, en nueve departamentos, pero que existen otras 12 instituciones que también tienen responsabilidad directa sobre el río. Se trata de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima), la Corporación Autónoma Regionald e Cundinamarca (CAR), Corporación Autónoma Regional de Caldas (Corpocaldas), Corporación Autónoma Regional del Centro de Antioquia (Corantioquia), Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare), Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS), Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar), Corporación Autónoma del Sur de Bolívar (CSB), Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag), Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique) y Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA). 

Varias entidades se han unido para adelantar la limpieza de las playas en Puerto Colombia. Foto: Corporación Autónoma Regional del Atlántico.

"Desde nuestra competencia asignada por ley, consistente en garantizar la navegabilidad del río Magdalena, queremos constribuir a la solución de esta problemática. Queremos incrementar las estrategias para que se dispongan y se le de un buen manejo a los residuos sólidos, porque no solo es madera, también es plástico, colchones y hasta electrodomésticos lo que es arrojado al río. La gente no tiene conciencia", recalca. 

Le puede interesar: Comienza rescate de draga que estaba contaminando el río Magdalena

Para Díez es necesario que el Ministerio de Ambiente y la comunidad también hagan parte de la solución. "Se requiere que todos se pongan la camiseta. Los comités municipales de gestión del riesgo habitualmente tienen personas encargadas del tema ambiental y con ellos es posible desarrollar campañas con las poblaciones, así como implementar proyectos de economía circular en los que priman la reducción, reutilización y reciclaje de elementos en desuso", manifesta. 

Troncos de diferentes tamaños fueron encontrados a orillas de las playas. Foto: Edson Forbes (@EdsonForbes)

Frente a la alta cantidad de madera hallada entre los desechos que llegaron a las playas, el asesor técnico de Cormagdalena comenta que se están manejando dos versiones. Una que podrían provenir de aserraderos o depósitos de madera y otra de la tala de grandes extensiones de terreno que son adecuados para la ganadería o el desarollo agrícola. "Cortan los árboles y los botan al río para que nadie se de cuenta de los procesos de deforestación", dice. 

Díez añade que con base en las alertas que viene generando el Ideam se está trabajando para identificar sobre la cuenca del río, los principales focos y zonas donde se viene registrando mayor deforestación, pues de allí podrían provenir los desechos que llegaron al las playas. 

"Se está coordinando con las autoridades ambientales para poder identificar esos sitios y poder adoptar los correctivos, porque es importante poder corregir a tiempo para evitara que el río Magdalena siga recibiendo esas maderas al final de su desembocadura al mar", apunta el funcionario, quien explica que ese tipo de residuos podría, además de generar represeamientos y problemas ambientales, también afectar la navegabilidad, pues los troncos se constituyen en un riesgo para las embarcaciones de pasajeros o pescadores.

Le recomendamos: Obras de navegabilidad del río Magdalena amenazan el futuro de los pescadores

"Hemos tenido afectaciones por el fenómeno de El Niño, pues los niveles del río se bajan y en las orillas los niveles freáticos también se reducen, eso hace que se sequen y en ocasiones se fracturen y cuando llegan de nuevo las lluvias, el agua se mete entre las grietas, generando que se desmoronen. En muchos casos en las orillas hay árboles que se desprenden y son arrasados por las corrientes y los vientos hasta el mar y sus costas", puntualiza. 

Alberto Escolar, director de la CRA, considera que está problemática es de índole nacional y, por tanto, debe ser tratada como un problema de Estado, argumento que cada vez toma más fuerza. 

“El río es el sumidero de aguas servidas y residuos de gran parte del país. Con la llegada de las lluvias y vientos a la desembocadura, hace que esa basura se arrincone hacia las playas de Puerto Colombia”, afirma Escolar.